El currículum al servicio del desarrollo integral del alumnado

Hace muchos meses que hablamos de currículum, de competencias, de qué hay que enseñar al alumnado para que los conocimientos que adquiera le sirvan para la vida, una vez que acabe el programa formativo. En este artículo hablaremos del papel que tiene el currículum en el servicio del desarrollo integral del alumnado.

«La escuela es la única forma de vida social que funciona de manera abstracta y en un medio controlado” (Dewey, UNESCO, 1999)

El propio Dewey también explica que la escuela debe ser un lugar experimental donde se lleven a cabo actividades constructivas combinando la tarea teórica a la vez que se tiene contacto con las exigencias de las prácticas de la vida. Más de cien años han pasado desde que dijo estas palabras, en las que se pone de manifiesto la necesidad de repensar una escuela donde se desarrollen actividades de la vida y para la vida. Así pues, teniendo en cuenta que las escuelas son uno de los primeros contextos sociales en los que se mueve un niño o un joven, es fundamental que intentemos adoptar las oportunidades de aprendizaje que nos brinda la sociedad.

Enfoque desde la metodología RIEDUSIS

Desde Reimagine, y enmarcado en el contexto de la metodología RIEDUSIS, acompañamos a diferentes instituciones educativas a hacer esta reflexión, a darse cuenta de que es necesaria una nueva mirada al currículum de acuerdo con una sociedad globalizada. En este sentido, para nosotros es decisivo proporcionar acompañamiento y feedback en el proceso de trabajo de los equipos educativos entorno al currículum. Un proceso que ayuda a los profesionales de la educación a conseguir un enfoque globalizado curricular que los lleva a reflexionar sobre cómo priorizar y organizar los aprendizajes del alumnado de forma globalizada para hacer viable la Experiencia Avanzada de Cambio (EAC), o prototipo, y así conseguir el desarrollo integral del alumnado.

Por tanto, una de las primeras tareas como equipos prototipistas consiste en echar un vistazo al currículum y separar los aprendizajes que son imprescindibles de los que no lo son. Esta no es una tarea banal, pues requiere un consenso muy elevado.

¿Qué es imprescindible? ¿Qué es deseable? ¿Dónde ponemos el límite?

Hay muchos aspectos que deben valorarse para poder responder a estas preguntas: el nivel educativo, el contexto sociocultural, las opciones ideológicas que asumimos como institución…, pero lo que es irrenunciable es que la mirada que debemos echar al currículum debe estar vinculada al desarrollo en nuestro alumnado de ciertas competencias clave, competencias que todas las personas, una vez que han finalizado su proceso formativo, necesitan para la construcción y el desarrollo personales, así como para ser un ciudadano activo capaz de incluirse en la sociedad y de inserirse en el mundo profesional.

Pero, ¿cuáles son estas competencias que necesita el alumnado? Pues solo debemos tomar consciencia de las numerosas situaciones a las que deberá hacer frente a lo largo de su vida y a las que deberá adaptarse, y a la vez, aprovechar y crear oportunidades para los retos del s. XXI.

Así conseguiremos, tal como dice la doctora Marope (2018), “movilizar interactivamente y usar éticamente información, datos, conocimiento, habilidades, valores, actitudes y tecnología para participar de manera efectiva y actuar mediante varios contextos del siglo XXI para conseguir el bien individual, el colectivo y el global” con el objetivo de alcanzar el desarrollo de competencias para la vida y también el Modelo de Persona que hemos definido en la institución como perfil de salida.

¿Qué herramientas son necesarias para cambiar el currículum?

Llegados a este punto, optar por una mirada transversal del currículum llega a ser esencial. Resulta imprescindible diseñar experiencias de aprendizaje vinculadas en torno a problemáticas y situaciones que requieren ser abordadas y resueltas desde diferentes perspectivas y que permiten al alumnado, como ya nos anunciaba Dewey, conectar aprendizajes con el contexto, con experiencias personales y con los contenidos. En definitiva, ¿aprender debería ser esto, no?

Por lo tanto, hay que transformar el currículum desde una mirada transversal en la que, como decía Dewey, se difuminan las disciplinas y se conectan los aprendizajes con el contexto y las experiencias personales de jóvenes y niños. Hay que utilizar el currículum como una herramienta que guíe el diseño de experiencias contextualizadas y significativas y que movilice distintos tipos de contenidos, siempre con el objetivo de resolver problemas o retos. De este modo, conseguiremos que el alumnado comprenda e interprete la realidad, se sienta preparado para participar en la sociedad, se comprometa como ciudadanía y se empodere para promover cambios relevantes ante los desequilibrios y las injusticias de este mundo.

En definitiva, el currículum al servicio del desarrollo integral del alumno. ¿Qué os parece? ¿Hablamos de ello?

Referencias
UNESCO (1999). Perspectivas: revista trimestral de educación comparada. París, UNESCO: Oficina Internacional de Educación), vol. XXIII, nos 1-2
MAROPE, M.; GRIFFIN, P.; GALAGHER, C., (2018). Future Competences  and the Future of Curriculum. A Global Reference for Curricula Transformation. International Bureau of Education. Disponible AQUÍ

Evaluar para transformar

Alba Ayneto y Xavier Aragay

Como ya hemos venido diciendo en los últimos posts, la educación está traspasando un profundo umbral de cambio, acelerado por la crisis de la COVID-19, que requerirá un proceso de transformación de las instituciones educativas en todos sus niveles. Y, como en cualquier proceso que iniciamos, es necesario evaluar para transformar. Te enseñamos los tipos de evaluación según la metodología RIEDUSIS.

Tanto para evaluar para transformar como en la misma transformación no existen recetas concretas, puesto que cada centro debe definir su propio camino, en función de su trayectoria y contexto. Por esto, en Reimagine Education Lab contamos con una metodología del proceso de cambio propia, centrada en las personas, que aporta un método lógico, ordenado y sistémico para transformar profundamente los procesos de enseñar y aprender, las configuraciones culturales, organizativas, tecnológicas y físicas de la institución educativa y dejar instalados en su interior herramientas y mecanismos que aseguren este avance y su consolidación y progreso. De hecho, nuestro propósito no es abandonar un modelo tradicional para “encerrarnos” en otro nuevo, sino buscar un camino de transformación avanzada que nos ayude a caminar al mismo ritmo que el mundo.

Partiendo de la misión educativa del centro y poniendo al alumnado en el centro, proponemos centrarnos en el modelo de persona (también conocido como perfil de la persona egresada) que queremos educar (desglosado en impactos). Así, el perfil de la persona egresada, consensuado y trabajado por toda la comunidad educativa, se convierte en una potente herramienta de cambio. Esta nueva herramienta, mediante un sistema de backward design, nos sirve para rediseñar los procesos de enseñanza y aprendizaje, los espacios, la organización, la cultura interna… al servicio del nuevo perfil que deseamos educar. Un proceso a través del cual se establecen las hipótesis de partida del proceso de transformación, que se concretan en un prototipo (o experiencia avanzada de cambio). Recuperamos así el método científico para el camino iterativo de la transformación educativa de la institución.

¿Cómo evaluar para transformar?

El diseño y la implementación de prototipos nos permiten incorporar la evaluación como principal aliado para permitir visualizar e identificar nuevas soluciones y asegurar la mejora continua y el cambio de perspectiva. Identificamos dos maneras de evaluar para transformar que, a pesar de tener objetivos distintos, se complementan para asegurar la consecución de nuestros objetivos: la evaluación de proceso y la evaluación de impacto.

Es importante especificar que ambas evaluaciones (la de proceso y la de impacto) que plantea la metodología RIEDUSIS no son evaluaciones individualizadas, ni se asemejan a lo que normalmente se entiende por evaluación de los resultados de aprendizaje del alumnado. Tampoco estamos hablando de la evaluación del desempeño de los docentes ni de una evaluación vinculada a los sistemas de calidad. Estamos planteando evaluar las iniciativas avanzadas de cambio (prototipos) en su conjunto para dejar instalada en la institución una herramienta de evolución y mejora permanente de la transformación educativa.

En un principio, durante el primer o segundo año de implementación del prototipo en el aula, la evaluación de proceso nos permite asegurar que la implementación del prototipo se ajusta a las hipótesis de partida que habíamos diseñado. De esta manera, incrementamos las probabilidades de impactar en nuestro alumnado de acuerdo con el perfil de la persona egresada y aseguramos la interpretación de una posterior evaluación de impacto.

Combinando entrevistas, observaciones, revisión documental y focus groups, buscamos identificar puntos fuertes y puntos críticos que asegurar para garantizar que llevamos a cabo todas las acciones esenciales que buscan promover el impacto en el alumnado. Además, intentamos cerciorarnos de que hemos tenido en cuenta los factores críticos de éxito del prototipo.

¿Qué objetivos tiene la evaluación de impacto?

Una vez efectuada una evaluación de proceso y con la experiencia avanzada de cambio o prototipo implementado y consolidado, la metodología RIEDUSIS propone una evaluación de impacto. En esta evaluación, ya no buscamos asegurar la implementación del prototipo, sino que buscamos ver el efecto que la implementación del prototipo ha tenido en nuestro alumnado como grupo o cohorte. La evaluación de impacto nos dará información relevante para ver si nos acercamos al perfil de la persona egresada planteado y para buscar la relación entre este perfil y cada uno de los cambios esenciales o profundos de la experiencia del alumnado acaecidos en el prototipo.

Así, pues, combinando ambas evaluaciones (la de proceso y la de impacto), aseguramos no solo la implementación según el diseño inicial (evaluación de proceso), sino también la validación o descarte de nuestras hipótesis de partida (evaluación de impacto) para seguir avanzando en el cambio.

En este momento, estamos acompañando a varias instituciones escolares y universitarias en ambas evaluaciones, y tenemos como referencia y experiencia previa la evaluación del prototipo de la NEI (Nueva Etapa Intermedia) que se llevó a cabo en el marco del proyecto de transformación Horizonte 2020.

¿Te interesa saber más sobre cómo evaluar para transformar y la metodología RIEDUSIS? ¡Ponte en contacto con nosotros!

¿Qué papel tiene la naturaleza en la transformación educativa?

La COVID-19 ha acelerado el cambio en las reglas del juego. A día de hoy, ya sabemos que los cambios nunca vienen solos, y que son globales. Por eso nos preguntamos: ¿Qué papel tiene la naturaleza en la transformación educativa?

Son muchas las crisis que nos atraviesan hoy, venidas de antes de la COVID-19, pero que la pandemia ha afectado profundamente: crisis de salud, crisis económica, crisis social, crisis política, crisis de nuestro modelo de ciudad… En todo caso, con respecto a la crisis educativa, profunda y con pérdidas importantes, cada vez es más evidente para la comunidad educativa que el sistema educativo actual no da respuesta a las necesidades de un mundo cambiante, ni a la realidad actual y futura de los niños, niñas y jóvenes. Por esto, en Reimagine tenemos claro que necesitamos transformar a fondo la educación, y hacerlo de una forma integral, profunda, sistémica… yendo más allá del mero cambio de actividades o de la simple incorporación de tecnología en el aula.

Pero también vivimos inmersos en otra crisis: una crisis de colapso de la biodiversidad, de los ecosistemas y de las especies de seres vivos en la Tierra. Y esta crisis interpela necesariamente la educación, porque… ¿En qué mundo vivirá el alumnado de hoy cuando llegue a la edad adulta? ¿Cómo afectará la naturaleza en la transformación educativa? ¿Cómo será el mundo, entonces, con todo lo que traerá el cambio climático durante los próximos 15 años? ¿Cuántos ecosistemas quedarán en equilibrio, y cuántas especies de árboles, pájaros, mamíferos o plantas se habrán extinguido y cuántas quedarán vivas? ¿Cómo será el acceso a uno de los bienes más escasos y preciados del planeta, el agua dulce? ¿Cómo afectará esto a las poblaciones (humanas, animales y vegetales) más vulnerables? Y, por tanto, ¿con qué retos y problemas nos encontraremos y qué decisiones y acciones tendremos que emprender para afrontar esta crisis?

En las escuelas y universidades, venimos de una tradición y una inercia en las que el estudio de la naturaleza se suele abordar únicamente desde una perspectiva de conocimiento meramente científico: la perspectiva de las ciencias naturales. Y está claro que el conocimiento científico es imprescindible, sí, pero, al mismo tiempo, también sabemos que el acercamiento meramente conceptual y los datos científicos por sí solos son insuficientes para cambiar hábitos, comportamientos y marcos mentales, y más aún para cambiar profundamente la relación individual de cada uno de nosotros con la naturaleza y la visión que tenemos de ella. Además, en nuestra cultura occidental, desde hace varios siglos, solemos hablar del “planeta” y del “medio ambiente”, y esto está relacionado con esta visión materialista de ver y valorar la naturaleza como un mero “recurso natural” a nuestra disposición para explotar o consumir, sin dotarla del valor intrínseco de la vida por sí misma. Pero, ¿son estas, la visión y la vivencia de la naturaleza que queremos que tenga el alumnado?

Si queremos que educar sea sinónimo de ayudar a desarrollar personas integrales de acuerdo con un perfil humano trabajado y consensuado a nuestra institución y nos decidimos a incorporar esta nueva mirada hacia la naturaleza y la transformación educativa, tendremos que poner sobre la mesa no solo el QUÉ queremos transformar y el CÓMO lo haremos, sino que también deberemos abordar DESDE DÓNDE QUEREMOS hacer esta transformación, es decir, desde qué conexión interior tenemos, cada uno de nosotros, con la VIDA y con la naturaleza, y cómo la hacemos avanzar mientras redescubrimos la profunda y verdadera relación que tenemos con ellas.

Coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra el próximo 5 de junio, queremos poner de manifiesto que es urgente que nos planteemos qué cambios tenemos que introducir en la transformación educativa de nuestra institución para que la infancia de hoy (que será la ciudadanía adulta de mañana) no reproduzca los mismos patrones que nos han llevado a esta crisis sistémica. Y esto nos lleva, necesariamente, a plantearnos cómo debemos cambiar nuestra propia mirada como docentes, directivos y directivas hacia la Tierra, para poder transformar nuestra institución y hacer nacer en nuestro alumnado, mediante vivencias y experiencias diferentes, un vínculo amoroso y profundo con la naturaleza.

¿Lo hablamos?

¿Conoces nuestros webinars de transformación educativa?

Hace un año, en estas mismas fechas, estábamos confinados, y en Reimagine lanzamos la serie de webinars de transformación educativa bajo el nombre de #EsHoraDeTransformarlaEducación. En ellos, diferentes miembros del equipo de Reimagine tratamos cinco temáticas que todavía hoy siguen siendo actuales y creemos que os pueden ser útiles:

  • Impacto de retos de la educación a raíz de la crisis del coronavirus: Xavier Aragay y Jonquera Arnó abordan cómo pasar del activismo innovador a la estrategia transformadora: hay que dedicar tiempo a la transformación porque nos estamos jugando el futuro de nuestra institución educativa.
  • Replantear el proceso de enseñar y aprender: Cómo se puede hacer la transición de la enseñanza remota de emergencia que se puso en marcha a raíz del coronavirus, a situar al alumnado en el centro del proceso. Nos lo explican Xavier Aragay y Lluís Tarín.
  • Avanzar en la transformación educativa: En este caso, Xavier Aragay y Mariana Martínez abordan la forma de concretar un cambio profundo en el aula, apuntan a una transformación integral de la escuela y ofrecen una metodología y algunas herramientas útiles prácticas.
  • El poder del juego para avanzar en la transformación educativa: Impartido por Xavier Aragay, en colaboración con Imma Marín y Esther Hierro, de Marinva, nos explican que el juego es clave para educar personas más alegres, más conectadas y con un proyecto vital. En definitiva, cómo el aprendizaje lúdico puede transformar la educación.
  • ¿Nos acompañas a identificar y anticipar los elementos clave de la nueva enseñanza presencial? Este es el último de los webinars de transformación educativa en el que Jonquera Arnó y Xavier Aragay nos presentan una herramienta para identificar, con la comunidad educativa, los aprendizajes vitales y docentes a raíz de la covid y crecer como personas. Es una herramienta desarrollada por el equipo de Reimagine dentro del marco de nuestra metodología RIEDUSIS de reimaginación de las instituciones educativas.

Puedes verlos todos en el apartado de vídeos de este blog

Comparte tu experiencia y participa en el LABoratorio educativo

Hace más de tres meses llegó el Coronavirus y nos puso la escuela patas arriba: en este tiempo hemos acompañado muchos cambios y los estamos procesando en nuestro LAB… si quieres participar en el LABoratorio educativo, sigue leyendo este post ;).

Pero antes de entrar en detalles del LAB, situémonos: sin ser en sí mismo un elemento educativo, el coronavirus ha perturbado profundamente la educación en el mundo… y lo está acelerando todo. Como decíamos en alguno de los webinars que hemos hecho estos meses, “Hay décadas donde no pasa nada, y semanas donde pasan décadas…” Porque si algo tenemos claro es que no estamos al comienzo del final de la crisis educativa creada por el covid19… estamos empezando el mayor salto o transformación educativa del siglo… ¡si lo sabemos aprovechar!

Campaña #EsHoraDeTransformar la educación

Desde el primer día de la crisis, todo el equipo de Reimagine Education Lab ha aprovechado este tiempo de confinamiento con una actividad que ha sido trepidante: lanzamos la campaña  #ESHORADETRANSFORMAR LA EDUCACIÓN, de la que estamos muy contentos y orgullosos y en la que esperamos que muchas personas, instituciones y equipos se hayan inspirado y les haya sido útil. Gracias a ella hemos ofrecido cerca de 30 webinars gratuitos con escuelas, universidades, redes de escuelas y ministerios de educación que han seguido más de ocho mil personas de muy diversas partes del mundo (aquí puedes ver la grabación de los 5 que organizamos nosotros).

Pero lo más importante de estos meses ha sido todo lo que hemos aprendido de la nueva situación y del permanente contacto con los equipos e instituciones que seguimos, apoyamos y asesoramos en infinitud de reuniones y encuentros virtuales. También hemos debatido a fondo con el equipo y hemos desarrollado y enriquecido aún más nuestra metodología RIEDUSIS mediante nuevas iniciativas y herramientas de las que os hablaremos más adelante… Y tanto ha sido así que hemos desarrollado una nueva herramienta para profundizar en los aprendizajes vitales y profesionales y trasladarlos a la nueva realidad emergente de nuestras escuelas y universidades, que hemos bautizado con el nombre de ICDA. Esta herramienta ya la hemos transferido a diferentes instituciones educativas de distintos países con las que colaboramos.

Somos LAB: un LABoratorio educativo

Asimismo,  esta crisis mundial nos ha llevado a querer desarrollar más a fondo algo que ya estaba en la semilla de nuestro proyecto. El LAB de Reimagine Education Lab, que nos evoca nuestra vocación de experimentación, análisis, construcción colectiva y creación permanente dentro del proceso de transformación profunda de las instituciones educativas.Hemos analizado y puesto en común multitud de experiencias, problemas, preguntas de muchas instituciones y países, y todo ello nos ha ayudado mucho y hemos aprendido y crecido profesionalmente y como equipo para ofrecer nuevas respuestas y herramientas.

Por esto ahora, en este final de nuestra campaña #EsHoraDeTransformar, deseamos seguir trabajando como LAB e interactuando con todas las instituciones y equipos que tienen experiencias personales, de equipo o institucionales que nos deseen hacer llegar.

¡Tu experiencia y opinión son vitales para crear juntos!

Lanzamos, pues, un llamamiento a seguir compartiendo con nosotros: si durante esta campaña nuestras ideas te han inspirado, te animamos a compartirlo con nosotros, para así poder cocrear, experimentar y avanzar juntos en red hacia una educación mejor para nuestro alumnado y para la infancia y juventud de todo el mundo.

Pedimos que nos hagáis llegar experiencias personales, de equipo o institucionales que os hayamos inspirado a través de ideas, metodologías, herramientas o propuestas de nuestros post o webinars.

Nosotros seguiremos analizando y aprendiendo, y algunas de las experiencias que nos hagáis llegar las vamos a citar en siguientes posts, o serán la base de nuevas herramientas o propuestas que crearemos conjuntamente para tod@s los que perseguimos el sueño de transformar la educación. El LABoratorio educativo hoy es más necesario que nunca… ¡Muchas gracias!

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Nuevo liderazgo de centros educativos

 

Y después de una primera parte donde os contábamos que el juego ha terminadoLlegó el momento. El nuevo liderazgo de centros educativos nos aguarda. Es nuestro turno…

Inspirados por Michael Fullan apostamos por afirmar que este va a ser el turno de la RADICALIDAD. Un turno de CODETERMINACIÓN, RESPONSABILIDAD, ADAPTABILIDAD, DISTRIBUCIÓN. Un turno de RED.

El nuevo juego tiene una lección aprendida. Como afirma Carlos Magro, “la historia de la educación en el último siglo es la historia de un cambio educativo necesario que nunca acaba de llegar. Con el que nunca terminamos de estar satisfechos. Es la historia de una solución frustrada, la de la tecnología como la palanca de cambio. Y es, en último término, la historia de una gran ausencia, la gestión del cambio de la cultura escolar.”

Así pues, dispongámonos a actuar en un juego de transformación y cambio organizacional. Actuaremos simultáneamente sobre el cambio pedagógico, el tecnológico y el organizacional, como nos dice M. Fullan.

El cambio no nos vendrá dado desde las alturas, sino que será el resultado del trabajo individual y colectivo de los profesionales de la enseñanza y de las escuelas, según afirman Fullan y Hargreaves. Un camino que pasa por el hecho de que cada escuela deje de ser solo una unidad administrativa para convertirse en un proyecto educativo transformador.

El liderazgo influye en los resultados…

En este contexto, el liderazgo y la acción directiva vienen avalados por la evidencia de ser el segundo factor, después del profesorado, que mayor incidencia tiene sobre los resultados que los alumnos/as logran en sus procesos de aprendizaje. Es una influencia indirecta que se obtiene actuando sobre el profesorado y el centro educativo como organización.

En consecuencia, iniciaremos nuestro turno con la ventaja de saber que el liderazgo tiene una clara influencia indirecta sobre los resultados de aprendizaje. Ahondando más, descubriremos que esta influencia se concreta de forma efectiva en la acción de liderazgo que efectúan los equipos directivos y no tanto en una directiva individual. No se trata de un proceso —el del liderazgo— ligado a un rol. Estamos hablando de considerar el liderazgo como una función distribuida.

Este será nuestro primer paso: liderar ejerciendo un papel transformador, como afirma Antonio Bolívar, capaz de desarrollar un clima de colegialidad entre el profesorado, estimular la cohesión de un equipo directivo y dotar al centro educativo de la capacidad profesional interna para resolver sus problemas.

Ni más ni menos estamos afirmando, como nos han señalado Hargreaves y Fullan, que el principal activo que poseen los centros educativos para influir en los resultados y transformar la educación es la profesionalidad docente. Y esta se refuerza cuando se ejerce en los contextos de trabajo en equipo.

El novedoso concepto de “capital profesional” que nos presentan lo desglosan en tres: “capital humano” (conocimiento y competencias de la profesión), “capital social” (relaciones e interacciones) y “capital decisorio” (capacidad para emitir una decisión mediante una práctica reflexiva). Antonio Bolívar, comentando las aportaciones de ambos especialistas, concluye: ”Se trata de ‘reculturizar’ las relaciones profesionales interviniendo en la organización escolar.”

Y es que ejercer el liderazgo hoy puede ser clave si se incide en la transformación de la cultura del centro educativo reflexionando sobre los valores, rediseñando los lugares de trabajo, alterando los roles y estructuras y construyendo una comunidad profesional.

Documentación que nos inspira

  • Bolívar, Antonio. (2013). Cambio y liderazgo educativo en tiempos de crisis. Organización y Gestión Educativa. 21. Pp. 14-17.
  • Bolívar, Antonio. (2018). “Cultura escolar colegiada y capital profesional”. Aula Magna 2.0. [Blog]. Recuperado de: https://cuedespyd.hypotheses.org/3727
  • Fullan, Michael. (2019). El Matiz. Ed: Morata. Madrid.
  • Fullan, Michael;  Hargreaves, Andy. (2014). Capital profesional. Transformar la enseñanza en cada escuela. Madrid. Morata.
  • Fullan, Michael;  Hargreaves, Andy. (2000)  La escuela que queremos. Magro México. Amorrortu.
  • Magro, Carlos. (2019). Liderazgo educativo: Transformar la dirección para transformar la educación. IES Ribera de Castilla. Dirección General Innovación y Equidad Educativa.

 

Liderazgo de centros educativos (1)

 

Game over. La partida ha terminado y para empezar un nuevo juego es necesario que busquemos un nuevo liderazgo de centros educativos. Las reglas del juego han cambiado y ya no nos sirven las instrucciones anteriores a este etapa para avanzar al siguiente nivel.

Algo que se veía venir…

La pandemia y el confinamiento que estamos experimentando por la acción de la Covid19 han sacado a relucir múltiples errores, desajustes, trampas y marcos mentales que estaban muy instalados en nuestro ámbito profesional de la educación. Vivimos cambios profundos en las intenciones educativas y sus impactos. Y frente a este calidoscopio de idas y venidas, gran parte de profesionales, familias e incluso chicos y chicas en etapa de aprendizaje están llegando a leer entre líneas y bajo la superficie del día a día que el juego se está acabando. Que el juego ha terminado.

Y he aquí que estamos empezando una nueva partida de un nuevo juego. A decir verdad, no nos podemos quedar atónitos ante la nueva realidad: se venía configurando desde el último tercio del siglo XX. Se estuvo constatando de forma desigual hasta el inicio del siglo XXI (la educación encierra un tesoro). Con el eslogan “una nueva educación para un nuevo siglo” se aireaba por doquier la necesidad de replantear las finalidades de la educación. Las investigaciones sobre la naturaleza del aprendizaje desvelaban con evidencias el papel fundamental de las emociones, el intercambio social, la memoria, el feedback formativo, la individualidad y la diversidad…

En fin. El qué, el para qué y el cómo de la educación, del aprender y del enseñar, entraron en la agenda de las reflexiones, análisis y decisiones. Y todo empezó a entrar en crisis.

10 años atrás…

Nos ocupamos de mejorar la calidad de la enseñanza. De las didácticas, de la evaluación. De asignar con mayor inteligencia y equidad los recursos. Incidimos en un desarrollo más completo del profesorado. De la participación de las familias. Aplicamos los avances de la ciencia y de la neuropedagogía. Ajustamos los modelos de dirección y liderazgo pedagógico. Y muchas más iniciativas.Lo hemos estado haciendo de forma desigual. Con diferentes profundidades y distintas disposiciones. Y, sin duda, para una mayoría, con una gran dedicación, compromiso y buen hacer.

Y ahora…

Confinados, distanciados de nuestro alumnado y apartados unos de otros. Aplicando soluciones de emergencia para aprender y afrontando un horizonte borroso y lleno de incertidumbre, nos preguntamos: ¿Y ahora, qué?  Desde la dirección, los equipos directivos y el liderazgo de los centros educativos, ¿qué? ¿Qué educación queremos? ¿Qué escuela queremos? ¿Qué impactos deseamos alcanzar con nuestro alumnado? ¿Qué liderazgo, dirección, gestión, administración queremos aplicar? ¿Qué respuesta vamos a dar a la afirmación de alguien con voz anónima que nos dice:

Pocas cosas son peores que terminar la educación al nivel que sea y no saber quién eres, qué quieres ni adonde vas.

Finalizando esta primera parte…

No hay duda. “Game is over”.  ¡Se acabó! Ha empezado la partida de un nuevo juego.

El liderazgo influye indirectamente en los resultados del aprendizaje. La cuestión es: qué resultados y qué impactos buscamos (Deep learning). Los mapas anteriores no sirven. Se están dibujando nuevas rutas del liderazgo: Radicalidad, CODeterminación, Responsabilidad, Adaptabilidad, Distribución, Red. Es una aventura colectiva que no busca nuevos paisajes, sino que tiene la osadía de mirar con nuevos ojos.

¿Te apuntas? ¿Te atreves? (Qué pregunta más tonta, ¿no…?).

– Seguimos en el próximo post.

Nuevo vídeo: ¿Nos acompañas a identificar y anticipar los elementos clave de la nueva enseñanza presencial?

En este último webinar de la serie #EsHoraDeTransformar reflexionamos conjuntamente sobre la vuelta a la presencialidad tras la pandemia: el coronavirus no es en sí un elemento educativo, pero ha perturbado profundamente la educación en todo el mundo. En este sentido, lo más importante es colaborar, ayudar y hacer realidad el sueño de la transformación profunda de la educación. Y para ello contamos con el RIEDUSIS, una metodología de reimaginación de las instituciones educativas contrastada, propia y original de Reimagine Education Lab.

La transformación profunda a la que apuntamos no dependerá de los que hacemos y decimos, sino de cómo somos y, sobre todo, de nuestra capacidad de cambiar la mirada respecto a los alumnos y a nosotros mismos. Porque la transformación educativa interpela a la persona, mira hacia dentro, conecta con la vocación para revitalizarla, invita a un cambio de mirada. Transformar conecta con el SER. Aquí tienes pues el vídeo del webinar con Xavier Aragay y Jonquera Arnó: ¡déjanos tus comentarios!

Un momento crucial para avanzar en la transformación educativa

Tras estos meses de confinamiento podemos decir que no estamos al comienzo del final de la crisis educativa por la COVID19… estamos empezando el mayor salto o transformación educativa del siglo… si lo sabemos aprovechar… Por ello, debemos centrarnos en la transformación educativa de nuestra institución, profundizar en el perfil humano del alumno que deseamos que egrese (acabe los estudios) y dedicar tiempo ahora a empezar de forma distinta la Nueva Enseñanza Presencial que se avecina.

Va a ser necesario, también, hacernos conscientes, revisar y poner en cuestión algunas premisas o marcos mentales que tenemos instalados en el inconsciente y que limitan nuestra capacidad de crear nuevas posibilidades… por ejemplo, no podemos seguir pensando que:

  • El vínculo con el alumno ya se recupera por sí solo con la vuelta a la presencialidad… ¡Es la hora de reforzar los vínculos!
  • Debemos organizar y tratar a todos los alumnos por igual y a la vez, aunque sea en grupos aula más pequeños… ¡Es la hora de cartografiar la realidad de cada alumno y de sus familias para ayudar eficazmente!
  • El espacio de la escuela siempre se ha utilizado de la misma manera  y, aunque sea de forma inconsciente, siempre ha estado al servicio del modelo educativo… ¡Es la hora de reimaginar todos los rincones de la escuela!
  • Ahora vamos a recuperar todos los contenidos que no hemos podido impartir… no es hora de perder el tiempo con nuestra conexión interior y nuestra vivencia para ser personas con un proyecto vital fuerte… ¡Es la hora de poner al alumno verdaderamente en el centro!

Te presentamos la ICDA, una herramienta que hemos creado en Reimagine Education Lab para ayudar a avanzar en la transformación implicando a la comunidad educativa y anticipando la Nueva Enseñanza Presencial (NEP). El objetivo es identificar con la comunidad educativa, los aprendizajes vitales y docentes de este período excepcional de nuestras vidas para crecer como personas y como equipos, para alinear nuestra mirada con el objetivo de anticipar, cocrear y prototipar una escuela distinta… en un proceso que ya no debe parar… La ICDA es:

  • IDENTIFICAR: dedicar tiempo previo / formular algunas preguntas / poner palabras a aprendizajes vitales y profesionales
  • COMPARTIR: poner en común / conversar-escuchar / priorizar / centrarse en los más importantes y/o los más compartidos
  • DESTILAR: poner el foco en lo común que nos ha movido / ponerlo en relación con nuestro proyecto educativo o con el perfil del egresado / buscar un cambio de mirada colectivo
  • ACCIONAR: centrarnos en aquello que queremos llevar a la NEP (nueva enseñanza presencial) / mejor poco y claro que mucho y disperso / replantear / cocrear  / comprometernos / prototipar en algunos cursos o ciclos / convertir en iniciativas transversales de centro

Es el momento de influir, de transformar… si no es ahora… ¿Cuándo? De la forma que vayamos a reemprender la NEP y enfoquemos el curso 2020/2021 o lo que nos queda de este 2020, dependerá nuestro futuro educativo… Todo se acelera… aceleremos también el cambio educativo. Es la hora de la audacia y el liderazgo.

De todo ello hablaremos en detalle en el próximo webinar, el día 10 de junio de 2020 a las 18 h (hora de España). ¿Nos acompañas?

Las inscripciones a este webinar estan cerradas. Para ver el vídeo del webinar clica este enlace.

Nuevo webinar: ¿Nos acompañas a identificar y anticipar los elementos clave de la nueva enseñanza presencial?

El coronavirus nos sacó de la enseñanza presencial y nos situó, de un día para otro, en la Enseñanza Remota de Emergencia (ERE). Hemos reaccionado bien al reto y llevamos ya casi tres meses de intensa experiencia con nuestr@s compañer@s docentes, nuestr@s alumn@s y nuestras familias. Estamos realizando muchos aprendizajes, tanto de vida como docentes y nos damos cuenta de que más allá del calendario escolar tenemos el reto de anticipar ya desde ahora lo que será la Nueva Enseñanza Presencial (NEP) que se avecina.

Con todas las normas y protocolos sanitarios que anuncian, nos van a poner la escuela patas arriba…,tendremos de replantearlo prácticamente todo… Intuimos que puede ser una muy buena oportunidad para avanzar en el proceso de transformación de la educación que quizás ya habíamos iniciado o estamos deseando realizar… Pero ¿cómo lo podemos hacer? ¿Con quién lo debemos hacer? ¿Hay alguna manera de hacerlo rápido y de forma efectiva y profunda? ¿Podemos aprovechar para construir a la vez una estrategia de transformación de nuestra institución que vaya más allá de dar respuestas al día a día?

Ven al próximo webinar gratuito que organiza Reimagine Education Lab el día 10 de junio de 2020 a las 18 h (hora de España). Xavier Aragay y su equipo nos acompañarán para empezarlo a enfocar en el marco de la metodología RIEDUSIS de reimaginación de las instituciones educativas.

Las incripciones al webinar están cerradas. Puedes acceder al vídeo del webinar clicando este enlace.