Innovación en la Universidad de Mondragón

Hace unas semanas visité algunas facultades y sedes de la Universidad de Mondragón, una cooperativa de segundo grado integrada por las cooperativas de profesores que constituyen sus diversas facultades, y es una de las más influyentes universidades españolas en investigación e innovación. Integran la universidad cuatro facultades (Politécnica Superior, Humanidades y Ciencias de la Educación, Empresariales y Ciencias Gastronómicas) en nueve  localizaciones diferentes, ofrece 15 grados y cerca de 30 másters y supera los 5.000 estudiantes entre grado y postgrado.

Las enseñanzas de grado en Mondragon Unibertsitatea se caracterizan por el modelo de aprendizaje Mendeberri, que está enfocado al desarrollo de competencias tanto específicas como transversales, el plurilingüismo y el desarrollo de valores.

Forma parte del grupo cooperativo Mondragón, integrado por 261 compañías (101 cooperativas, 128 filiales, 8 fundaciones, 13 entidades de cobertura aseguradora y 13 de servicios internacionales) presentes en los cinco continentes, con más de 100 plantas de producción y oficinas corporativas, más de 65.000 trabajadores en España, una facturación global de más 12.000 millones de euros y una cultura de trabajo y colaboración muy interesante y remarcable.

Durante el año 2008, antes de incorporarme a Jesuïtes Educació, junto con dos profesionales más, estuve asesorando y acompañando el Plan Estratégico de la universidad. Fue una experiencia muy intensa y planteamos conjuntamente nuevos, distintos e innovadores retos para esta pequeña pero competitiva y audaz universidad vasca. Y durante los intensos ocho años de liderazgo y realización del Horitzó 2020 me fue imposible volver a visitarles, aunque estábamos en contacto e iba viendo cómo avanzaban.

Y finalmente, en esta nueva etapa en la que dispongo de algo más de tiempo, han tenido la gentileza de invitarme y he podido estar varios días visitando algunas facultades y centros en un intenso contacto, reflexión y debate con varios miembros de su equipo de gobierno. He visitado:

En próximos post, voy a contar y reflexionar sobre esta interesante visita y sus aprendizajes… pero ya avanzo que he sentido un profundo orgullo al constatar que las buenas ideas de los buenos planes estratégicos se pueden llevar a la realidad de manera audaz y exitosa  cuando las personas y la institución apuestan por la innovación y el futuro.

Foto de la página de Facebook de Mondragon Unibertsitatea

Perfil de los alumnos: una propuesta de Portugal

Hace unas semanas, en un anterior post, hablé de un programa piloto que el Ministerio de Educación de Portugal pondrá en marcha el próximo curso. El programa de perfil de los alumnos que se llama Autonomía y Flexibilidad, abarca cerca de 200 escuelas del país y tiene por objetivo conseguir que los alumnos sean más protagonistas de su aprendizaje, y que este aprendizaje sea más significativo y esté basado en el trabajo experimental y las competencias.

En este marco, en aquel post, me referí a la propuesta de establecer un perfil nacional común del alumno a la salida de los 12 años de escolaridad obligatoria. Hoy deseo profundizar en este importante elemento y en la novedad que representa en el panorama educativo internacional.

Este perfil de los alumnos contempla ocho principios educativos, una visión del ciudadano del siglo xxi, seis valores y doce competencias clave, tiene una base humanista y ha sido consensuado con los principales actores de la comunidad educativa. Se habla de formar personas libres, responsables, autónomas y conscientes de sí mismas y del mundo que les rodea. Personas capaces de lidiar con el cambio y la incertidumbre en un mundo en rápida transformación; críticas, creativas y con competencias para el trabajo colaborativo y capacidad de comunicación. Asimismo, aptas para continuar su aprendizaje a lo largo de la vida como factor decisivo de su desarrollo personal y de su intervención social sostenible.

Tal y como plantea el documento elaborado, tener un perfil de los alumnos definido no es un intento uniformizador. Al contrario, se trata de tener un marco común de referencia que potencie la libertad, la responsabilidad y la valorización de la persona en el trabajo de los educadores en las escuelas. Ante los demás y ante la diversidad del mundo, el cambio y la incertidumbre, es importante crear unas condiciones de equilibrio entre el conocimiento, la comprensión, la creatividad y el sentido crítico. Se trata de formar personas autónomas y responsables y ciudadanos activos. Y para ello, los conocimientos, aunque necesarios, no son suficientes.

Es importante decirlo alto y claro. Hoy, en todos los países, los conocimientos, estructurados en currículums oficiales excesivamente extensos, dominan el proceso de enseñanza y aprendizaje y dictan, cual dictador de la comunidad educativa, casi todos los minutos y actos educativos. En base a ellos se programa y planifica, en base a ellos se realiza la clase y en base a ellos se examina y evalúa. Y aunque el currículum tenga una estructura competencial, aunque se separen las competencias específicas de las transversales y, en base a una distinción que proviene del mundo anglosajón, se distinga entre competencias hard y competencias soft, continuamos hablando de currículum y competencias. No del modelo de persona a educar.

¿Y dónde queda el modelo de persona que queremos educar? La mayor parte de las veces queda en un documento de referencia, dentro del proyecto educativo, que no llega a hacerse presente dentro del aula. A menudo es un brindis al sol. O, a lo máximo que podemos aspirar, en palabras de algún directivo, es a que esté presente mediante una lluvia fina que impregne la escuela… y ya sabemos que últimamente la lluvia escasea.

Por esto me parece tan importante que un ministerio, mediante un trabajo de consenso, y antes de poner en marcha un programa piloto, ponga sobre la mesa un perfil del alumno que queremos educar, con la clara intención de “reequilibrar” el excesivo peso del currículum en el proceso de aprendizaje y dar mayor importancia a la educación de la persona.

De hecho, en mi opinión, transformar la educación ha de significar, fundamentalmente, darle la vuelta completa (flipped school) al proceso de aprendizaje que, en lugar de estar centrado en la transmisión de conocimientos, debe de estar centrado en la educación de la persona en base a un perfil del alumno consensuado en la comunidad educativa. Y en base a este perfil del alumno y a los recursos disponibles, se debe programar y planificar un conjunto de actividades con las que se deben conseguir unos resultados en términos personales y académicos a fin de impactar de forma clara en los alumnos para conseguir el modelo de persona que queremos educar. Y en este contexto, los contenidos estructurados en un currículum (si es posible en base a competencias) son un medio, no un fin en sí mismos.

 Y para conseguir esto vamos a necesitar de una metodología de diseño y planificación educativa, específica y distinta de la que ahora tenemos. Pero este tema lo explicaré en otro post.

Ojalá otros gobiernos sigan el ejemplo del Ministerio de Educación de Portugal y decidan crear, de forma consensuada y participativa, unos perfiles del alumno que queremos educar como forma de “reequilibrar” el excesivo peso del currículum. No tiene ningún sentido dedicar toda nuestra energía a transmitir unos conocimientos que no van a ser claves para el alumno y olvidar los elementos esenciales que conforman la persona y que le van a ser imprescindibles para ser ciudadanos de este siglo.

Autonomía y Flexibilidad, programa piloto de innovación educativa del Ministerio de Educación de Portugal

El pasado día 2 de mayo realicé una conferencia inspiradora sobre cambio educativo ante casi 600 directivos de escuelas de Coimbra (Portugal), en el marco de la presentación, por parte del Ministerio de Educación de este país, del nuevo programa piloto de innovación y cambio, llamado Autonomía y Flexibilidad.

El propio Secretario de Estado de Educación, Joâo Costa, en un ambiente expectante, presentó los principios y elementos esenciales de la propuesta, que me han parecido muy interesantes e innovadores. Se presentaron también varias experiencias innovadoras avanzadas de algunos centros y al final del acto tuvo lugar un amplio turno de preguntas e intervenciones en un entorno de consenso y avance.

Los principales problemas identificados por la comunidad educativa a lo largo de estos dos últimos años han sido: extensión excesiva de los programas curriculares, escasa autonomía de los centros escolares públicos, poca horizontalidad y transversalidad curricular y poca diversificación de la dimensión evaluativa.

Por ello, el Ministerio de Educación, con la participación de la comunidad educativa, se ha planteado, previamente a la puesta en marcha del programa piloto, disponer de los siguientes instrumentos:

  • establecer un perfil nacional común del alumno a la salida de los 12 años de escolaridad obligatoria. Este perfil contempla ocho principios educativos, una visión del ciudadano del siglo xxi, seis valores y doce competencias clave.
  • definir los aprendizajes básicos de los alumnos identificando, a partir de los documentos curriculares, todos los conocimientos y competencias a adquirir y desarrollar por los alumnos en cada año de escolaridad.
  • proponer un modelo de flexibilización pedagógica para conseguir la integración del perfil del alumno y los aprendizajes básicos mediante la transdisciplinariedad y la exploración de las áreas temáticas y los proyectos.

Con estos novedosos instrumentos como marco, nace el programa piloto de innovación y cambio educativo llamado Autonomía y Flexibilidad, que se centra en:

  • dotar a las escuelas que participan de una autonomía efectiva para decidir hasta el 25% de la carga horaria semanal del alumno por cada curso académico
  • con esta autonomía poner en marcha una flexibilidad curricular real como instrumento para explorar formas pedagógicas diferentes (trabajo por proyectos de naturaleza interdisciplinar), una organización de tiempos y espacios distintos y una estructuración alternativa de los docentes en equipos integrados

Todo ello para llegar a conseguir que los alumnos sean más protagonistas de sus aprendizajes, que este aprendizaje sea más significativo y se centre en los denominados aprendizajes básicos y que el desarrollo del trabajo experimental y las competencias (con especial énfasis en la comunicación y participación) esté más presente en el proceso educativo.

De las 811 agrupaciones escolares de gestión del país (las agrupaciones escolares son una interesante forma de relacionar las escuelas entre sí y crear red), 197 tienen intención de participar el curso próximo en este interesante programa de innovación y cambio.

El mundo educativo se mueve, de esto no hay ya ninguna duda. Y aunque los cambios deben venir de abajo y realizarse con la participación efectiva de la comunidad educativa, le compete a la administración educativa crear las condiciones y los marcos generales que faciliten, impulsen y animen este cambio. Y esta iniciativa del Ministerio de Educación de Portugal es una muy buena iniciativa en este sentido.

Un interesante servicio de apoyo a las escuelas para la mejora de la educación

Hace unas semanas tuve la oportunidad de realizar una conferencia en la Facultad de Educación y Psicología de la Universidad Católica de Portugal que tiene su sede en Oporto.

No conocía esta universidad ni esta facultad, pero más allá de los grados y másteres que ofrecen, entre los que destaco por su interés específico el posgrado en evaluación de escuelas y proyectos de mejora, me sorprendió gratamente la relación capilar con las escuelas e instituciones educativas de su entorno. Y ello, no solamente se expresó, el día de mi conferencia, en una sala repleta de maestros y profesores ávidos de conocer experiencias y propuestas de cambio profundo, elemento ya de por sí interesante, sino, sobre todo, por la existencia del SAME, Serviço de Apoio à Melhoria da Educaçâo.

El SAME es una estructura de la Facultad, creada en el año 2008, que tiene por objetivo proporcionar asesoramiento científico y pedagógico a las escuelas y grupos educativos en los campos de la organización, la pedagogía, la evaluación y la formación con el fin de mejorar las condiciones de los procesos y resultados educativos, tanto académicos como sociales y personales, de los alumnos. Este servicio también realiza estudios de diagnóstico y evaluación educativa.

La misión del SAME es capacitar a las escuelas y grupos para llevar a cabo prácticas educativas más coherentes y sustentadas, y para la concepción, realización y evaluación de prácticas innovadoras y de mejora en el ámbito organizativo y pedagógico. Al mismo tiempo, se pretende producir un nuevo conocimiento resultante de la articulación de la teoría con la práctica y la realidad.

El SAME se organiza en equipos flexibles y reconfigurables según los proyectos, y estos equipos pueden estar integrados por docentes de la facultad, doctorandos y profesores e investigadores invitados.

La reflexión y metareflexión sobre las prácticas educativas de los equipos docentes y la evaluación de los resultados que obtienen, el impulso de la revisión y la gestión integrada de los currículums para la creación de áreas interdisciplinarias en los centros, la agrupación flexible de los alumnos y los profesores en equipos de trabajo integrados que van más allá de la monodocencia, la implementación de dinámicas educativas más activas en el aula, son algunos ejemplos de las buenas prácticas y realizaciones del SAME en las escuelas.

Conocer y tener una experiencia directa y cercana de un nuevo tipo de relación entre las escuelas y los centros educativos y la universidad ha resultado muy interesante y desafiador. Es evidente que ambas instituciones, estructuras, procesos y resultados ganan mucho trabajando juntos, y que se genera un nuevo y fecundo conocimiento integrado. Ojalá otras facultades de educación avancen por este camino e intensifiquen su relación y servicio con las escuelas de su entorno.

Evaluación de impacto en la innovación educativa

Cuando hace dos años y medio, después de cerca de cinco años de preparar el terreno, en el marco del HORITZÓ 2020 de la red de escuelas de Jesuïtes Educació, pusimos en marcha la innovación disruptiva de la experiencia piloto de la NEI (Nueva Etapa Intermedia), nos comprometimos públicamente a hacer una evaluación externa del impacto producido en los alumnos por los cambios educativos realizados. Y esto es lo que hemos presentado hoy después de un intenso trabajo de un par de años.

El elemento clave es que en el mismo momento en que diseñábamos la innovación de la NEI pusimos en marcha los mecanismos para evaluarla. Así, en primer lugar, al acabar el primer curso de la NEI, realizamos, con medios internos, la evaluación del proceso. En este caso se trataba de observar y evaluar si el diseño que habíamos realizado sobre el papel se había trasladado a la realidad del aula. De esta evaluación se hizo el correspondiente informe, que incorporaba una serie de observaciones y recomendaciones de mejora para el equipo directivo de la NEI. Estas mejoras se implementaron con el correspondiente plan de mejora.

Posteriormente, al terminar el segundo curso de la NEI, pusimos en marcha la primera ola de evaluación de impacto (habrá que realizar más) producido en los alumnos, y hoy hemos explicado cuáles han sido los resultados, y este es el informe final que ponemos a disposición de todos los educadores e investigadores interesados. También hemos publicado el cuaderno número 9 de la colección Transformando la Educación, como divulgación más amplia de esta evaluación de impacto (de momento está solamente en catalán; próximamente estará en español y en inglés). Esta evaluación ha sido llevada a cabo por grupos de investigación externos (Barcelona, Chicago y Buenos Aires) según una metodología específica, y ha sido dirigida por mí y coordinada por el nodo de innovación de la red (llamado CETEI), que es también quien ha realizado el informe final.

Los resultados más interesantes que se han derivado de esta primera ola de evaluación de impacto han sido en relación con la mejora del clima del aula (que tiene una importancia capital para la mejora del aprendizaje y la educación) con una clara mejora de la creatividad de los alumnos y el cambio de su marco mental respecto al trabajo en quipo y a su forma de aprender (más claramente colaborador). A la vez, se constata que el descentramiento del rol del profesor ha atribuido poder al alumno y le ha aportado un aumento de autonomía así como un vínculo más estrecho de los alumnos con los docentes y también entre ellos. Y se sabe que si mejora el vínculo, sin duda mejoran la educación y el aprendizaje. Y todo ello manteniendo los buenos resultados académicos que estos alumnos tenían antes de haber comenzado la innovación.

Para llevar a cabo esta evaluación hemos diseñado un modelo lógico que nos ha dado una metodología global para el diseño, la planificación, la observación y la evaluación de las innovaciones introducidas de acuerdo con el modelo de persona que nos proponíamos educar. Además, la implantación progresiva de las innovaciones en las distintas escuelas de la red nos ha permitido hacer un estudio casi experimental y contar con un grupo de intervención y otro de comparación, lo que da más robustez a los resultados y que en conjunto lo sitúa como una importante novedad en el panorama educativo tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

Es evidente que la sistemática de la evaluación de impacto no ha hecho más que empezar y que esta primera ola de evaluación tiene importantes limitaciones (entre ellas, el hecho de que los alumnos sólo han realizado dos cursos de los cuatro que prevé la NEI), pero las opiniones recogidas en el proceso de evaluación de alumnos, familias y docentes confirman también una valoración positiva respecto al crecimiento personal y al proyecto vital de los miembros de la comunidad educativa. Evidentemente, también se recogen una serie de alertas y recomendaciones dirigidas al equipo directivo de la NEI (muy útiles para el proceso de calibrado y mejora de la innovación) y treinta recomendaciones más vinculadas a las próximas olas de evaluación (fiabilidad de los registros, mejora de las herramientas usadas y futura potencialidad de nuevas herramientas).

No hay bastante con sensaciones, intuiciones, opiniones cuando ponemos en marcha innovaciones en el proceso de enseñanza y de aprendizaje en nuestras escuelas. Es preciso, con base científica, calificar, cuantificar y contrastar los progresos, sobre todo en cuanto al modelo de persona que queremos educar y a su impacto (o no) sobre los alumnos. Esta debe ser nuestra fortaleza, porque la evaluación debe ser el verdadero motor de la mejora y transformación educativa, y el instrumento fundamental para reimaginar nuestra educación.

Xavier Aragay i Tusell
Director de la evaluación de la experiencia piloto de la NEI

Master yourself, una innovación de “emprendizaje”

Gracias a mi última visita a los TeamLabs de Madrid y Barcelona cuando conocí de cerca el Master Yourself, una verdadera revolución en educación. El Master Yourself es un programa de formación presencial de 12 meses creado para reorientar la trayectoria profesional de una persona a través del emprendimiento en equipo de proyectos innovadores propios mientras se viaja por el mundo.

TeamLabs es una red de laboratorios de aprendizaje radical en alianza con Mondragon Team Academy y la Universidad de Mondragón, que se ubica en espacios abiertos de colaboración alimentados por un ecosistema vibrante de innovación y emprendimiento. Fruto de este acuerdo, como ya conté en otro post, se puede cursar el grado LEINN en los Labs de Madrid y Barcelona.

Master Yourself no se busca un perfil concreto, sino la diversidad. Personas con intuición de cambio, ganas de emprender proyectos propios y espíritu abierto para cambiar radicalmente su forma trabajar. Perfiles de ámbitos y disciplinas muy variados que quieran abordar una nueva fase en su trayectoria profesional. No hay ni profesores ni alumnos: el aprendizaje es mutuo con entrenadores y expertos.

Qué se obtiene cursando este máster:

  1. Competencias de liderazgo en equipo, estrategia, capacidad para la innovación, emprendimiento e intraemprendimiento.
  2. Experiencia de emprender en equipo un proyecto real propio.
  3. Capacidad para desarrollar proyectos globales descubriendo la capacidad de cambio e impacto social.

Master Yourself es un programa basado en cuatro elementos:

  • 12 talleres de proyectos en equipo. Son la espina dorsal del programa y ocupan la mayor parte del tiempo. Son proyectos reales en equipo desde el minuto cero.
  • Viajes de aprendizaje: tres viajes de experiencias inspiradoras en entornos diversos. Explorar ideas, proyectos y organizaciones y generar red de contactos. En la actualidad se realizan viajes a Berlín, San Francisco, Pune y Shangai.
  • Mentoría personalizada: el seguimiento de la evolución personal y del proyecto se realizan en sesiones individuales y de equipo, y con mentores personales, entrenadores de equipo y expertos en áreas específicas.
  • 10 laboratorios a la carta: los LABS, de 10 a 15 horas cada uno, se agrupan en varios itinerarios o series temáticas diseñadas por expertos. Pueden especializarse o combinar distintas temáticas para una formación más interdisciplinar.

Requiere una dedicación estimada de 20 horas a la semana, tiene un coste de 12.000 € (viajes aparte) y ofrecen diversas posibilidades de financiación. Y, evidentemente, el objetivo de cursar este máster es uno mismo y su proyecto vital-profesional, no el título universitario de posgrado.

Todos conocemos personas que desean, ya en una etapa profesional adulta (entre 30 y 40 años), reinventarse, redefinirse o reencontrarse cambiando su foco vital. Y muchas veces se apuntan a cursar un máster o un posgrado donde solamente encuentran transmisión de conocimientos en una metodología clásica… hacía falta una nueva oferta disruptiva que le permitiera a uno inspirarse, reformularse, poner en crisis creencias, aprendiendo solo y en grupo. Donde se unen el viaje interior a uno mismo y el viaje exterior a un nuevo foco. Donde se realiza el “emprendizaje” de uno mismo.

Gracias, TeamLabs, por poner en marcha esta innovación disruptiva y ayudar a tantas personas a avanzar en su vida.

MEDAP, una nueva experiencia de innovación disruptiva

Hace unos días me invitaron a visitar la escuela de las Hijas de Jesús de Pamplona (jesuitinas) para que conociera MEDAP, la puesta en marcha de su experiencia disruptiva de cambio educativo y para dar una charla al claustro de profesores y una conferencia a las familias.

Este colegio concertado de Pamplona está ubicado en uno de los barrios periféricos de la ciudad, atiende a unos 1.200 alumnos de los 0 a los 18 años, cuenta con dos unidades en infantil y primaria y cuatro unidades en secundaria y ofrece una sensibilidad y una atención especiales a aquellos alumnos que tienen mayor necesidad.

En su proyecto educativo explican que buscan el desarrollo de la persona como un todo, para que sean personas autónomas, comprometidas y creativas. Y afirman que desean que los alumnos sean los protagonistas y responsables de su propio proceso de maduración personal, con la colaboración y el compromiso de sus educadores, las familias y toda la comunidad educativa.

Y, ciertamente, se han comprometido a realizarlo. De hecho ya hace años que avanzan en diversos proyectos como la introducción de la estimulación temprana y el impulso de las inteligencias múltiples para ir preparando el terreno para dar el salto disruptivo. Así, este pasado mes de septiembre, decidieron poner en marcha lo que ellos llaman el MEDAP (Modelo Educativo de Acompañamiento Personal) y lo han implantado en 5º de primaria y 1º de ESO con la intención de extenderlo, el próximo curso, a 6º de primaria y 2º de la ESO. La prensa local se ha hecho eco de la iniciativa, muy audaz en su entorno.

Tras un intenso período de formación del profesorado y diseño de la nueva metodología (que incluye la realización de las unidades didácticas que trabajarán los alumnos a lo largo del curso) han tirado las paredes de las aulas de estos cursos y han agrupado a los alumnos en grupos grandes, además de incorporar la presencia simultánea y en equipo de tres profesores, donde todos trabajan cooperativamente por proyectos e integran los contenidos de las asignaturas en dos grandes ámbitos (sociolingüístico y científico). A este trabajo incorporan valores, competencias y habilidades.

Tuve la oportunidad de estar en estas aulas grandes y compartir el trabajo cooperativo que estaban realizando con el MEDAP, y pude hablar con los alumnos y profesores que lo están viviendo y protagonizando. Y tal y como he vivido en la NEI o en el MOPI del proyecto HORITZÓ 2020 estos últimos tres años, sentí nuevamente una intensa alegría al volver a encontrar ilusión y motivación por aprender haciendo, intensidad de trabajo en equipo, curiosidad en la búsqueda de información… y, sobre todo, emoción y vínculo personal. Emoción en los ojos de los alumnos y de los profesores por aprender juntos, por construir juntos, por ser una comunidad que crea conocimiento y lo comparte. Y vínculo. Vínculo entre los alumnos y con los profesores. Y en base a este vínculo, un muy buen trabajo de acompañamiento personal e inclusión.

Y os aseguro que cuando la mente se abre con emoción por aprender y ser, y se establece cada día un vínculo más fuerte en un trabajo en equipo que integra conocimientos, valores, actitudes, competencias y habilidades, la educación fluye y se realiza en su totalidad. Solo hay que verlo y vivirlo.

Muchas gracias, pues, a la escuela de las jesuitinas de Pamplona por haber dado este paso (MEDAP) de innovación disruptiva y atreverse a ser faro también para otras escuelas que, ojalá, se decidan a avanzar por un camino parecido. Y gracias por invitarme a verlo y compartirlo. Seguro que queda mucho por aprender y mejorar, pero hemos salido del puerto y hemos echado a andar superando el miedo y la inercia. Esto es lo más importante.

Seminario práctico de transformación educativa en Barcelona con 26 directivos de Chile

La pasada semana colaboré con el CETEI de Jesuïtes Educació en el diseño y la realización de un seminario práctico en torno a la transformación educativa aplicada, para 26 educadores de la Red Educacional Ignaciana de Chile (REI).

La Red Educacional Ignaciana está constituida por dos asociaciones de centros (Fe y Alegría Chile y la Asociación de Colegios) y se creó a partir de un grupo de colegios jesuitas y de fundaciones o corporaciones con vínculos estrechos con la Compañía de Jesús, que tiene el propósito de animar y promover un trabajo conjunto para alcanzar metas altas y consolidar un Proyecto Educativo Común y un plan de aseguramiento de la calidad de la propuesta educativa ignaciana para Chile. Está integrada por 23 centros educativos presentes en cuatro distintas regiones del país.

Hacer más de 11.000 kilómetros y movilizar a 26 directivos (directores de escuela, directores académicos, directores de etapa…) de 10 escuelas de esta red, de diversos entornos socioculturales, que atienden a cerca de 12.000 alumnos con aproximadamente 1.400 educadores contratados, es una muestra de la convicción y el liderazgo para poner en marcha un cambio profundo en el proceso de enseñanza y aprendizaje de sus centros y de todos los que conforman esta red.

El seminario es una combinación de presentaciones y debates (dos días en la sede del CETEI) en torno a la experiencia vivida por las escuelas jesuitas catalanas en su proceso de cambio, con una estancia (de dos días también) en las aulas de la NEI (Nueva Etapa Intermedia, de 5º de primaria a 2º de ESO) y el MOPI (Modelo Pedagógico Infantil, de P3 a P5), que son dos de las tres experiencias piloto de cambio que se han puesto en marcha dentro del proyecto Horizonte 2020. Finalmente, después de compartir aula con los maestros y profesores de Jesuïtes Educació, un último día, de nuevo en el CETEI, para recoger la experiencia y reflexionar sobre su aplicación en Chile.

Por supuesto, como complemento inicial y final, no van a faltar las visitas a Barcelona y una importante visita, de acuerdo con la espiritualidad ignaciana, a Montserrat y a la Cova de Manresa.

Compartir inquietudes y visión en torno al cambio y la transformación educativa de las escuelas con directivos que nos vienen a visitar de tan lejos y que esperan de nosotros una implicación abierta y apasionada para aprender juntos en el proceso, es un gran placer. Ojalá este tipo de experiencias puedan continuar realizándose y generalizándose. Solo juntos, todos los que estamos impulsando el cambio educativo en el mundo, podremos avanzar.

El Congreso Internacional de innovación Educativa 2016

Mi última actividad en México antes del paréntesis de Navidad fue asistir, del 12 al 14 de diciembre, al 3er Congreso Internacional de Innovación Educativa (CIIE) organizado por el Tecnológico de Monterrey en su campus de la Ciudad de México.

Los números del congreso impresionan: casi 3.200 personas, entre inscritas y asistentes, de 31 países que representaban a más de 600 instituciones de educación media y superior. El lema del encuentro fue «Innovar para transformar» y el objetivo de los que allí nos reunimos fue conocer, reflexionar y debatir en torno de las nuevas tendencias y prácticas de innovación educativa que están revolucionando este ámbito en el mundo.

Los temas específicos que el Comité Organizador y el Comité Científico destacaron para este año fueron: tendencias educativas, tecnologías para la educación, gestión de la innovación educativa e innovación académica de la salud. En este marco, pude presentar, junto con Joan Blasco y Miquel Amor, de Jesuïtes Educació, la experiencia del Horitzó 2020 y los cuadernos Transformando la Educación en diversas sesiones paralelas del congreso que suscitaron gran interés en los participantes del mundo educativo no universitario.

De entre todas las conferencias magistrales me gustaría destacar las siguientes intervenciones:

  • Michael Crow, Rector de la Arizona State University, nos invitó a una reflexión sobre el sentido último de la educación y la universidad en el marco de la profunda transformación que estas, imperativamente, deben realizar. Para él la universidad solo tiene razón de ser en este siglo si forma personas con sentido y propósito, y para ello la innovación educativa debe ser más profunda y más rápida.
  • Joseph E. Aoun, Presidente de la Northeastern University , señaló que la nueva universidad que debemos construir debe estar centrada en educar para la vida y durante toda la vida en base a la experiencia (no en base a la teoría), y así superar la disociación ahora establecida entre las materias académicas y lo que él llama la «alfabetización humana».
  • Rosan Bosch, artista holandesa especialista en diseño y desarrollo de espacios innovadores para el aprendizaje, nos presentó un diseño de los espacios y edificios en el que la persona es el centro de cualquier proceso o actividad para un mañana distinto. Para ella hay que transformar los espacios para poder transformar la educación y así tener experiencias distintas.
  • Vicente Atxa, Rector de la Mondragon Unibertsitatea, nos presentó la universidad emanada del modelo de cooperativas del País Vasco y destacó la metodología basada en competencias y las innovaciones ya realizadas (LEINN y Ciencias Gastronómicas, de las que ya hablé en el blog) en constante simbiosis y vinculación con las empresas, industrias e instituciones.

Y, como no, también quiero citar las inspiradoras intervenciones del Rector y el Presidente del Tecnológico de Monterrey, que al principio y al final del congreso, realizaron, de forma distinta, una llamada al cambio profundo y a reimaginar la educación. Un claro ejemplo de visión y liderazgo en directo.

Por otra parte, sorprende que una universidad que no tiene facultad de educación (aunque sí ofrece algunos másters de temas educativos), haya conseguido en pocos años situar este congreso como uno de los mejores del mundo. De hecho, este congreso se pone en marcha en el año 2006 como un encuentro de carácter interno de la propia universidad para impulsar su innovación metodológica. Es a partir del año 2014 que se internacionaliza y, ya en su tercera edición global, logra ubicarse en el centro de la presentación y debate de las tendencias innovadoras en educación del mundo. Todo ello es una buena muestra de que hoy el saber y el conocimiento son una combinación de teoría, práctica y, sobre todo, de saber hacer.

No tengo más que agradecimiento hacia los organizadores por la posibilidad que brindan de compartir visión y tendencias en un momento de profundo cambio educativo en todo el mundo. Este congreso es una cita imprescindible.

 

TEC21, modelo educativo del Tecnológico de Monterrey

Aprovechando mi viaje a México del pasado mes de diciembre, puse mi foco de atención en la transformación educativa, Tec21, que está realizando esta importante institución educativa mexicana.

El Tecnológico de Monterrey  es una universidad privada, sin fines lucrativos, fundada en 1943 gracias a la visión de un grupo de empresarios encabezado por Eugenio Garza Sada. Es una institución que tiene el propósito de transformar México y el mundo a través de la educación. Su oferta educativa abarca los niveles de bachillerato, carreras profesionales y programas de posgrado. En el ámbito profesional ofrece programas académicos en las áreas de Ingeniería, Tecnologías de la Información, Negocios, Humanidades y Ciencias Sociales, Arquitectura, Arte y Diseño y Ciencias de la Salud. Esta universidad se caracteriza por desarrollar y fortalecer el emprendimiento, el sentido humano y la internacionalización de sus estudiantes. Cuenta con cerca de 90.000 estudiantes y más de 10.000 profesores repartidos en 28 campus en México y 18 sedes y oficinas internacionales.

La necesaria transformación de las instituciones de educación superior, y especialmente de sus modelos educativos, para hacer frente a los cambios y demandas del siglo xxi, llevó al Consejo Directivo del Tecnológico, ya en el año 2012, a iniciar un modelo de transformación que permitiera alinear los elementos clave de la visión, la organización y la cultura de la organización. Posteriormente, en  2013, se propuso evolucionar hacia el Modelo Educativo Tec21 para preparar a los estudiantes con una formación integral que les permita enfrentar los desafíos que plantea un mundo cambiante e incierto y asegurar su competitividad internacional  potenciando sus capacidades y competencias para convertirse en líderes.

El modelo entiende por competencia la integración consciente de conocimientos, capacidades, actitudes y valores para afrontar con éxito tanto situaciones estructuradas como situaciones inciertas, que puedan implicar procesos mentales complejos para formar profesionales participativos y comprometidos con la sociedad.

En el Tec21 se contemplan dos tipos de competencias: las disciplinares y las transversales. Estas últimas son diez, y recogen desde el liderazgo hasta el trabajo colaborativo, pasando por el emprendimiento y la innovación, el pensamiento crítico y la ética y ciudadanía global.

El aprendizaje basado en retos, la flexibilidad en el cómo, cuándo y dónde se aprende, una vivencia universitaria memorable y unos profesores inspiradores, son los cuatro componentes básicos del modelo. Y finalmente, los cuatro habilitadores específicos del modelo son: las comunidades académicas, la innovación educativa, los espacios educativos y la vinculación con el entorno.

El Aprendizaje Basado en Retos (ABR) se fundamenta en el aprendizaje vivencial que tiene como principio que los estudiantes aprenden más y mejor cuando participan de forma activa en experiencias abiertas de aprendizaje. Un reto es una experiencia vivencial diseñada para exponer al alumno a una situación desafiante del entorno para lograr unos objetivos específicos de aprendizaje. Así, los conocimientos se integran y aplican mediante módulos de aprendizaje, que son el conjunto de contenidos teóricos y prácticos necesarios para resolver un reto. Veamos el siguiente esquema-resumen:

La flexibilidad curricular se construye, a diferencia de un plan de estudios rígido, mediante las trayectorias, UN sistema que brinda al alumno la oportunidad de explorar, decidir y especializarse a lo largo de su proceso formativo escogiendo contenidos de distintas áreas disciplinares. Un profesor asesor lo orientará de forma personalizada.

El nuevo enfoque del proceso de enseñanza-aprendizaje requiere un nuevo perfil de profesor que debe tener las siguientes características: inspirador, actualizado, vinculado al entorno profesional, innovador y usuario de las tecnologías de la información. Los roles que será necesario que desempeñe este nuevo perfil de profesor son: catedrático (diseña e imparte los módulos), evaluador (por competencias), diseñador de retos, tutor de reto y mentor de carrera.

Todo este modelo cuenta con una estrategia de implementación progresiva ya iniciada, que se ha previsto completar en el año 2020  con la primera generación completa de alumnos formada de acuerdo con este nuevo modelo y un sistema específico de transición del modelo actual al nuevo modelo TEC21. Esta estrategia tiene como elemento central la formación y acompañamiento de los docentes mediante el CEDDIE (Centro de Desarrollo Docente e Innovación Educativa) , el Observatorio de Innovación Educativa y el Congreso Internacional de Innovación Educativa (CIIE). Este último, al que pude asistir en su edición del 2016 y del que hablaré en un próximo post, se celebra desde el año 2006, pero con carácter internacional desde el 2014.

Impresiona conocer y comprobar la visión y capacidad de liderazgo que está teniendo esta universidad para avanzar decididamente hacia un nuevo tipo de institución educativa superior que supere las limitaciones de la formación que hoy ofrecen la mayoría de universidades. Las universidades deben reimaginarse y avanzar hacia una innovación sistémica y disruptiva. Este es nuestro gran reto hoy en el mundo.