Un interesante servicio de apoyo a las escuelas para la mejora de la educación

Hace unas semanas tuve la oportunidad de realizar una conferencia en la Facultad de Educación y Psicología de la Universidad Católica de Portugal que tiene su sede en Oporto.

No conocía esta universidad ni esta facultad, pero más allá de los grados y másteres que ofrecen, entre los que destaco por su interés específico el posgrado en evaluación de escuelas y proyectos de mejora, me sorprendió gratamente la relación capilar con las escuelas e instituciones educativas de su entorno. Y ello, no solamente se expresó, el día de mi conferencia, en una sala repleta de maestros y profesores ávidos de conocer experiencias y propuestas de cambio profundo, elemento ya de por sí interesante, sino, sobre todo, por la existencia del SAME, Serviço de Apoio à Melhoria da Educaçâo.

El SAME es una estructura de la Facultad, creada en el año 2008, que tiene por objetivo proporcionar asesoramiento científico y pedagógico a las escuelas y grupos educativos en los campos de la organización, la pedagogía, la evaluación y la formación con el fin de mejorar las condiciones de los procesos y resultados educativos, tanto académicos como sociales y personales, de los alumnos. Este servicio también realiza estudios de diagnóstico y evaluación educativa.

La misión del SAME es capacitar a las escuelas y grupos para llevar a cabo prácticas educativas más coherentes y sustentadas, y para la concepción, realización y evaluación de prácticas innovadoras y de mejora en el ámbito organizativo y pedagógico. Al mismo tiempo, se pretende producir un nuevo conocimiento resultante de la articulación de la teoría con la práctica y la realidad.

El SAME se organiza en equipos flexibles y reconfigurables según los proyectos, y estos equipos pueden estar integrados por docentes de la facultad, doctorandos y profesores e investigadores invitados.

La reflexión y metareflexión sobre las prácticas educativas de los equipos docentes y la evaluación de los resultados que obtienen, el impulso de la revisión y la gestión integrada de los currículums para la creación de áreas interdisciplinarias en los centros, la agrupación flexible de los alumnos y los profesores en equipos de trabajo integrados que van más allá de la monodocencia, la implementación de dinámicas educativas más activas en el aula, son algunos ejemplos de las buenas prácticas y realizaciones del SAME en las escuelas.

Conocer y tener una experiencia directa y cercana de un nuevo tipo de relación entre las escuelas y los centros educativos y la universidad ha resultado muy interesante y desafiador. Es evidente que ambas instituciones, estructuras, procesos y resultados ganan mucho trabajando juntos, y que se genera un nuevo y fecundo conocimiento integrado. Ojalá otras facultades de educación avancen por este camino e intensifiquen su relación y servicio con las escuelas de su entorno.

Evaluación de impacto en la innovación educativa

Cuando hace dos años y medio, después de cerca de cinco años de preparar el terreno, en el marco del HORITZÓ 2020 de la red de escuelas de Jesuïtes Educació, pusimos en marcha la innovación disruptiva de la experiencia piloto de la NEI (Nueva Etapa Intermedia), nos comprometimos públicamente a hacer una evaluación externa del impacto producido en los alumnos por los cambios educativos realizados. Y esto es lo que hemos presentado hoy después de un intenso trabajo de un par de años.

El elemento clave es que en el mismo momento en que diseñábamos la innovación de la NEI pusimos en marcha los mecanismos para evaluarla. Así, en primer lugar, al acabar el primer curso de la NEI, realizamos, con medios internos, la evaluación del proceso. En este caso se trataba de observar y evaluar si el diseño que habíamos realizado sobre el papel se había trasladado a la realidad del aula. De esta evaluación se hizo el correspondiente informe, que incorporaba una serie de observaciones y recomendaciones de mejora para el equipo directivo de la NEI. Estas mejoras se implementaron con el correspondiente plan de mejora.

Posteriormente, al terminar el segundo curso de la NEI, pusimos en marcha la primera ola de evaluación de impacto (habrá que realizar más) producido en los alumnos, y hoy hemos explicado cuáles han sido los resultados, y este es el informe final que ponemos a disposición de todos los educadores e investigadores interesados. También hemos publicado el cuaderno número 9 de la colección Transformando la Educación, como divulgación más amplia de esta evaluación de impacto (de momento está solamente en catalán; próximamente estará en español y en inglés). Esta evaluación ha sido llevada a cabo por grupos de investigación externos (Barcelona, Chicago y Buenos Aires) según una metodología específica, y ha sido dirigida por mí y coordinada por el nodo de innovación de la red (llamado CETEI), que es también quien ha realizado el informe final.

Los resultados más interesantes que se han derivado de esta primera ola de evaluación de impacto han sido en relación con la mejora del clima del aula (que tiene una importancia capital para la mejora del aprendizaje y la educación) con una clara mejora de la creatividad de los alumnos y el cambio de su marco mental respecto al trabajo en quipo y a su forma de aprender (más claramente colaborador). A la vez, se constata que el descentramiento del rol del profesor ha atribuido poder al alumno y le ha aportado un aumento de autonomía así como un vínculo más estrecho de los alumnos con los docentes y también entre ellos. Y se sabe que si mejora el vínculo, sin duda mejoran la educación y el aprendizaje. Y todo ello manteniendo los buenos resultados académicos que estos alumnos tenían antes de haber comenzado la innovación.

Para llevar a cabo esta evaluación hemos diseñado un modelo lógico que nos ha dado una metodología global para el diseño, la planificación, la observación y la evaluación de las innovaciones introducidas de acuerdo con el modelo de persona que nos proponíamos educar. Además, la implantación progresiva de las innovaciones en las distintas escuelas de la red nos ha permitido hacer un estudio casi experimental y contar con un grupo de intervención y otro de comparación, lo que da más robustez a los resultados y que en conjunto lo sitúa como una importante novedad en el panorama educativo tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

Es evidente que la sistemática de la evaluación de impacto no ha hecho más que empezar y que esta primera ola de evaluación tiene importantes limitaciones (entre ellas, el hecho de que los alumnos sólo han realizado dos cursos de los cuatro que prevé la NEI), pero las opiniones recogidas en el proceso de evaluación de alumnos, familias y docentes confirman también una valoración positiva respecto al crecimiento personal y al proyecto vital de los miembros de la comunidad educativa. Evidentemente, también se recogen una serie de alertas y recomendaciones dirigidas al equipo directivo de la NEI (muy útiles para el proceso de calibrado y mejora de la innovación) y treinta recomendaciones más vinculadas a las próximas olas de evaluación (fiabilidad de los registros, mejora de las herramientas usadas y futura potencialidad de nuevas herramientas).

No hay bastante con sensaciones, intuiciones, opiniones cuando ponemos en marcha innovaciones en el proceso de enseñanza y de aprendizaje en nuestras escuelas. Es preciso, con base científica, calificar, cuantificar y contrastar los progresos, sobre todo en cuanto al modelo de persona que queremos educar y a su impacto (o no) sobre los alumnos. Esta debe ser nuestra fortaleza, porque la evaluación debe ser el verdadero motor de la mejora y transformación educativa, y el instrumento fundamental para reimaginar nuestra educación.

Xavier Aragay i Tusell
Director de la evaluación de la experiencia piloto de la NEI

Master yourself, una innovación de “emprendizaje”

Gracias a mi última visita a los TeamLabs de Madrid y Barcelona cuando conocí de cerca el Master Yourself, una verdadera revolución en educación. El Master Yourself es un programa de formación presencial de 12 meses creado para reorientar la trayectoria profesional de una persona a través del emprendimiento en equipo de proyectos innovadores propios mientras se viaja por el mundo.

TeamLabs es una red de laboratorios de aprendizaje radical en alianza con Mondragon Team Academy y la Universidad de Mondragón, que se ubica en espacios abiertos de colaboración alimentados por un ecosistema vibrante de innovación y emprendimiento. Fruto de este acuerdo, como ya conté en otro post, se puede cursar el grado LEINN en los Labs de Madrid y Barcelona.

Master Yourself no se busca un perfil concreto, sino la diversidad. Personas con intuición de cambio, ganas de emprender proyectos propios y espíritu abierto para cambiar radicalmente su forma trabajar. Perfiles de ámbitos y disciplinas muy variados que quieran abordar una nueva fase en su trayectoria profesional. No hay ni profesores ni alumnos: el aprendizaje es mutuo con entrenadores y expertos.

Qué se obtiene cursando este máster:

  1. Competencias de liderazgo en equipo, estrategia, capacidad para la innovación, emprendimiento e intraemprendimiento.
  2. Experiencia de emprender en equipo un proyecto real propio.
  3. Capacidad para desarrollar proyectos globales descubriendo la capacidad de cambio e impacto social.

Master Yourself es un programa basado en cuatro elementos:

  • 12 talleres de proyectos en equipo. Son la espina dorsal del programa y ocupan la mayor parte del tiempo. Son proyectos reales en equipo desde el minuto cero.
  • Viajes de aprendizaje: tres viajes de experiencias inspiradoras en entornos diversos. Explorar ideas, proyectos y organizaciones y generar red de contactos. En la actualidad se realizan viajes a Berlín, San Francisco, Pune y Shangai.
  • Mentoría personalizada: el seguimiento de la evolución personal y del proyecto se realizan en sesiones individuales y de equipo, y con mentores personales, entrenadores de equipo y expertos en áreas específicas.
  • 10 laboratorios a la carta: los LABS, de 10 a 15 horas cada uno, se agrupan en varios itinerarios o series temáticas diseñadas por expertos. Pueden especializarse o combinar distintas temáticas para una formación más interdisciplinar.

Requiere una dedicación estimada de 20 horas a la semana, tiene un coste de 12.000 € (viajes aparte) y ofrecen diversas posibilidades de financiación. Y, evidentemente, el objetivo de cursar este máster es uno mismo y su proyecto vital-profesional, no el título universitario de posgrado.

Todos conocemos personas que desean, ya en una etapa profesional adulta (entre 30 y 40 años), reinventarse, redefinirse o reencontrarse cambiando su foco vital. Y muchas veces se apuntan a cursar un máster o un posgrado donde solamente encuentran transmisión de conocimientos en una metodología clásica… hacía falta una nueva oferta disruptiva que le permitiera a uno inspirarse, reformularse, poner en crisis creencias, aprendiendo solo y en grupo. Donde se unen el viaje interior a uno mismo y el viaje exterior a un nuevo foco. Donde se realiza el “emprendizaje” de uno mismo.

Gracias, TeamLabs, por poner en marcha esta innovación disruptiva y ayudar a tantas personas a avanzar en su vida.

MEDAP, una nueva experiencia de innovación disruptiva

Hace unos días me invitaron a visitar la escuela de las Hijas de Jesús de Pamplona (jesuitinas) para que conociera MEDAP, la puesta en marcha de su experiencia disruptiva de cambio educativo y para dar una charla al claustro de profesores y una conferencia a las familias.

Este colegio concertado de Pamplona está ubicado en uno de los barrios periféricos de la ciudad, atiende a unos 1.200 alumnos de los 0 a los 18 años, cuenta con dos unidades en infantil y primaria y cuatro unidades en secundaria y ofrece una sensibilidad y una atención especiales a aquellos alumnos que tienen mayor necesidad.

En su proyecto educativo explican que buscan el desarrollo de la persona como un todo, para que sean personas autónomas, comprometidas y creativas. Y afirman que desean que los alumnos sean los protagonistas y responsables de su propio proceso de maduración personal, con la colaboración y el compromiso de sus educadores, las familias y toda la comunidad educativa.

Y, ciertamente, se han comprometido a realizarlo. De hecho ya hace años que avanzan en diversos proyectos como la introducción de la estimulación temprana y el impulso de las inteligencias múltiples para ir preparando el terreno para dar el salto disruptivo. Así, este pasado mes de septiembre, decidieron poner en marcha lo que ellos llaman el MEDAP (Modelo Educativo de Acompañamiento Personal) y lo han implantado en 5º de primaria y 1º de ESO con la intención de extenderlo, el próximo curso, a 6º de primaria y 2º de la ESO. La prensa local se ha hecho eco de la iniciativa, muy audaz en su entorno.

Tras un intenso período de formación del profesorado y diseño de la nueva metodología (que incluye la realización de las unidades didácticas que trabajarán los alumnos a lo largo del curso) han tirado las paredes de las aulas de estos cursos y han agrupado a los alumnos en grupos grandes, además de incorporar la presencia simultánea y en equipo de tres profesores, donde todos trabajan cooperativamente por proyectos e integran los contenidos de las asignaturas en dos grandes ámbitos (sociolingüístico y científico). A este trabajo incorporan valores, competencias y habilidades.

Tuve la oportunidad de estar en estas aulas grandes y compartir el trabajo cooperativo que estaban realizando con el MEDAP, y pude hablar con los alumnos y profesores que lo están viviendo y protagonizando. Y tal y como he vivido en la NEI o en el MOPI del proyecto HORITZÓ 2020 estos últimos tres años, sentí nuevamente una intensa alegría al volver a encontrar ilusión y motivación por aprender haciendo, intensidad de trabajo en equipo, curiosidad en la búsqueda de información… y, sobre todo, emoción y vínculo personal. Emoción en los ojos de los alumnos y de los profesores por aprender juntos, por construir juntos, por ser una comunidad que crea conocimiento y lo comparte. Y vínculo. Vínculo entre los alumnos y con los profesores. Y en base a este vínculo, un muy buen trabajo de acompañamiento personal e inclusión.

Y os aseguro que cuando la mente se abre con emoción por aprender y ser, y se establece cada día un vínculo más fuerte en un trabajo en equipo que integra conocimientos, valores, actitudes, competencias y habilidades, la educación fluye y se realiza en su totalidad. Solo hay que verlo y vivirlo.

Muchas gracias, pues, a la escuela de las jesuitinas de Pamplona por haber dado este paso (MEDAP) de innovación disruptiva y atreverse a ser faro también para otras escuelas que, ojalá, se decidan a avanzar por un camino parecido. Y gracias por invitarme a verlo y compartirlo. Seguro que queda mucho por aprender y mejorar, pero hemos salido del puerto y hemos echado a andar superando el miedo y la inercia. Esto es lo más importante.

Seminario práctico de transformación educativa en Barcelona con 26 directivos de Chile

La pasada semana colaboré con el CETEI de Jesuïtes Educació en el diseño y la realización de un seminario práctico en torno a la transformación educativa aplicada, para 26 educadores de la Red Educacional Ignaciana de Chile (REI).

La Red Educacional Ignaciana está constituida por dos asociaciones de centros (Fe y Alegría Chile y la Asociación de Colegios) y se creó a partir de un grupo de colegios jesuitas y de fundaciones o corporaciones con vínculos estrechos con la Compañía de Jesús, que tiene el propósito de animar y promover un trabajo conjunto para alcanzar metas altas y consolidar un Proyecto Educativo Común y un plan de aseguramiento de la calidad de la propuesta educativa ignaciana para Chile. Está integrada por 23 centros educativos presentes en cuatro distintas regiones del país.

Hacer más de 11.000 kilómetros y movilizar a 26 directivos (directores de escuela, directores académicos, directores de etapa…) de 10 escuelas de esta red, de diversos entornos socioculturales, que atienden a cerca de 12.000 alumnos con aproximadamente 1.400 educadores contratados, es una muestra de la convicción y el liderazgo para poner en marcha un cambio profundo en el proceso de enseñanza y aprendizaje de sus centros y de todos los que conforman esta red.

El seminario es una combinación de presentaciones y debates (dos días en la sede del CETEI) en torno a la experiencia vivida por las escuelas jesuitas catalanas en su proceso de cambio, con una estancia (de dos días también) en las aulas de la NEI (Nueva Etapa Intermedia, de 5º de primaria a 2º de ESO) y el MOPI (Modelo Pedagógico Infantil, de P3 a P5), que son dos de las tres experiencias piloto de cambio que se han puesto en marcha dentro del proyecto Horizonte 2020. Finalmente, después de compartir aula con los maestros y profesores de Jesuïtes Educació, un último día, de nuevo en el CETEI, para recoger la experiencia y reflexionar sobre su aplicación en Chile.

Por supuesto, como complemento inicial y final, no van a faltar las visitas a Barcelona y una importante visita, de acuerdo con la espiritualidad ignaciana, a Montserrat y a la Cova de Manresa.

Compartir inquietudes y visión en torno al cambio y la transformación educativa de las escuelas con directivos que nos vienen a visitar de tan lejos y que esperan de nosotros una implicación abierta y apasionada para aprender juntos en el proceso, es un gran placer. Ojalá este tipo de experiencias puedan continuar realizándose y generalizándose. Solo juntos, todos los que estamos impulsando el cambio educativo en el mundo, podremos avanzar.

El Congreso Internacional de innovación Educativa 2016

Mi última actividad en México antes del paréntesis de Navidad fue asistir, del 12 al 14 de diciembre, al 3er Congreso Internacional de Innovación Educativa (CIIE) organizado por el Tecnológico de Monterrey en su campus de la Ciudad de México.

Los números del congreso impresionan: casi 3.200 personas, entre inscritas y asistentes, de 31 países que representaban a más de 600 instituciones de educación media y superior. El lema del encuentro fue «Innovar para transformar» y el objetivo de los que allí nos reunimos fue conocer, reflexionar y debatir en torno de las nuevas tendencias y prácticas de innovación educativa que están revolucionando este ámbito en el mundo.

Los temas específicos que el Comité Organizador y el Comité Científico destacaron para este año fueron: tendencias educativas, tecnologías para la educación, gestión de la innovación educativa e innovación académica de la salud. En este marco, pude presentar, junto con Joan Blasco y Miquel Amor, de Jesuïtes Educació, la experiencia del Horitzó 2020 y los cuadernos Transformando la Educación en diversas sesiones paralelas del congreso que suscitaron gran interés en los participantes del mundo educativo no universitario.

De entre todas las conferencias magistrales me gustaría destacar las siguientes intervenciones:

  • Michael Crow, Rector de la Arizona State University, nos invitó a una reflexión sobre el sentido último de la educación y la universidad en el marco de la profunda transformación que estas, imperativamente, deben realizar. Para él la universidad solo tiene razón de ser en este siglo si forma personas con sentido y propósito, y para ello la innovación educativa debe ser más profunda y más rápida.
  • Joseph E. Aoun, Presidente de la Northeastern University , señaló que la nueva universidad que debemos construir debe estar centrada en educar para la vida y durante toda la vida en base a la experiencia (no en base a la teoría), y así superar la disociación ahora establecida entre las materias académicas y lo que él llama la «alfabetización humana».
  • Rosan Bosch, artista holandesa especialista en diseño y desarrollo de espacios innovadores para el aprendizaje, nos presentó un diseño de los espacios y edificios en el que la persona es el centro de cualquier proceso o actividad para un mañana distinto. Para ella hay que transformar los espacios para poder transformar la educación y así tener experiencias distintas.
  • Vicente Atxa, Rector de la Mondragon Unibertsitatea, nos presentó la universidad emanada del modelo de cooperativas del País Vasco y destacó la metodología basada en competencias y las innovaciones ya realizadas (LEINN y Ciencias Gastronómicas, de las que ya hablé en el blog) en constante simbiosis y vinculación con las empresas, industrias e instituciones.

Y, como no, también quiero citar las inspiradoras intervenciones del Rector y el Presidente del Tecnológico de Monterrey, que al principio y al final del congreso, realizaron, de forma distinta, una llamada al cambio profundo y a reimaginar la educación. Un claro ejemplo de visión y liderazgo en directo.

Por otra parte, sorprende que una universidad que no tiene facultad de educación (aunque sí ofrece algunos másters de temas educativos), haya conseguido en pocos años situar este congreso como uno de los mejores del mundo. De hecho, este congreso se pone en marcha en el año 2006 como un encuentro de carácter interno de la propia universidad para impulsar su innovación metodológica. Es a partir del año 2014 que se internacionaliza y, ya en su tercera edición global, logra ubicarse en el centro de la presentación y debate de las tendencias innovadoras en educación del mundo. Todo ello es una buena muestra de que hoy el saber y el conocimiento son una combinación de teoría, práctica y, sobre todo, de saber hacer.

No tengo más que agradecimiento hacia los organizadores por la posibilidad que brindan de compartir visión y tendencias en un momento de profundo cambio educativo en todo el mundo. Este congreso es una cita imprescindible.

 

TEC21, modelo educativo del Tecnológico de Monterrey

Aprovechando mi viaje a México del pasado mes de diciembre, puse mi foco de atención en la transformación educativa, Tec21, que está realizando esta importante institución educativa mexicana.

El Tecnológico de Monterrey  es una universidad privada, sin fines lucrativos, fundada en 1943 gracias a la visión de un grupo de empresarios encabezado por Eugenio Garza Sada. Es una institución que tiene el propósito de transformar México y el mundo a través de la educación. Su oferta educativa abarca los niveles de bachillerato, carreras profesionales y programas de posgrado. En el ámbito profesional ofrece programas académicos en las áreas de Ingeniería, Tecnologías de la Información, Negocios, Humanidades y Ciencias Sociales, Arquitectura, Arte y Diseño y Ciencias de la Salud. Esta universidad se caracteriza por desarrollar y fortalecer el emprendimiento, el sentido humano y la internacionalización de sus estudiantes. Cuenta con cerca de 90.000 estudiantes y más de 10.000 profesores repartidos en 28 campus en México y 18 sedes y oficinas internacionales.

La necesaria transformación de las instituciones de educación superior, y especialmente de sus modelos educativos, para hacer frente a los cambios y demandas del siglo xxi, llevó al Consejo Directivo del Tecnológico, ya en el año 2012, a iniciar un modelo de transformación que permitiera alinear los elementos clave de la visión, la organización y la cultura de la organización. Posteriormente, en  2013, se propuso evolucionar hacia el Modelo Educativo Tec21 para preparar a los estudiantes con una formación integral que les permita enfrentar los desafíos que plantea un mundo cambiante e incierto y asegurar su competitividad internacional  potenciando sus capacidades y competencias para convertirse en líderes.

El modelo entiende por competencia la integración consciente de conocimientos, capacidades, actitudes y valores para afrontar con éxito tanto situaciones estructuradas como situaciones inciertas, que puedan implicar procesos mentales complejos para formar profesionales participativos y comprometidos con la sociedad.

En el Tec21 se contemplan dos tipos de competencias: las disciplinares y las transversales. Estas últimas son diez, y recogen desde el liderazgo hasta el trabajo colaborativo, pasando por el emprendimiento y la innovación, el pensamiento crítico y la ética y ciudadanía global.

El aprendizaje basado en retos, la flexibilidad en el cómo, cuándo y dónde se aprende, una vivencia universitaria memorable y unos profesores inspiradores, son los cuatro componentes básicos del modelo. Y finalmente, los cuatro habilitadores específicos del modelo son: las comunidades académicas, la innovación educativa, los espacios educativos y la vinculación con el entorno.

El Aprendizaje Basado en Retos (ABR) se fundamenta en el aprendizaje vivencial que tiene como principio que los estudiantes aprenden más y mejor cuando participan de forma activa en experiencias abiertas de aprendizaje. Un reto es una experiencia vivencial diseñada para exponer al alumno a una situación desafiante del entorno para lograr unos objetivos específicos de aprendizaje. Así, los conocimientos se integran y aplican mediante módulos de aprendizaje, que son el conjunto de contenidos teóricos y prácticos necesarios para resolver un reto. Veamos el siguiente esquema-resumen:

La flexibilidad curricular se construye, a diferencia de un plan de estudios rígido, mediante las trayectorias, UN sistema que brinda al alumno la oportunidad de explorar, decidir y especializarse a lo largo de su proceso formativo escogiendo contenidos de distintas áreas disciplinares. Un profesor asesor lo orientará de forma personalizada.

El nuevo enfoque del proceso de enseñanza-aprendizaje requiere un nuevo perfil de profesor que debe tener las siguientes características: inspirador, actualizado, vinculado al entorno profesional, innovador y usuario de las tecnologías de la información. Los roles que será necesario que desempeñe este nuevo perfil de profesor son: catedrático (diseña e imparte los módulos), evaluador (por competencias), diseñador de retos, tutor de reto y mentor de carrera.

Todo este modelo cuenta con una estrategia de implementación progresiva ya iniciada, que se ha previsto completar en el año 2020  con la primera generación completa de alumnos formada de acuerdo con este nuevo modelo y un sistema específico de transición del modelo actual al nuevo modelo TEC21. Esta estrategia tiene como elemento central la formación y acompañamiento de los docentes mediante el CEDDIE (Centro de Desarrollo Docente e Innovación Educativa) , el Observatorio de Innovación Educativa y el Congreso Internacional de Innovación Educativa (CIIE). Este último, al que pude asistir en su edición del 2016 y del que hablaré en un próximo post, se celebra desde el año 2006, pero con carácter internacional desde el 2014.

Impresiona conocer y comprobar la visión y capacidad de liderazgo que está teniendo esta universidad para avanzar decididamente hacia un nuevo tipo de institución educativa superior que supere las limitaciones de la formación que hoy ofrecen la mayoría de universidades. Las universidades deben reimaginarse y avanzar hacia una innovación sistémica y disruptiva. Este es nuestro gran reto hoy en el mundo.

Cómo estudiar emprendimiento trabajando en equipo con LEINN

Conocí el LEINN, el primer grado para estudiar emprendimiento trabajando en equipo, de la forma más práctica y aplicada posible… a finales de septiembre del año pasado. Recibí en mi despacho una llamada de un alumno de tercer curso del campus de Irún de este grado que había identificado junto con sus compañeros el proyecto Horitzó 2020 como uno de los proyectos más disruptivos en educación y se ofrecía a realizar una consultoría para apoyar el cambio… imagínense mi cara… ¿Quién eres? ¿Qué es el LEINN? Lo sabía todo sobre el proyecto Horitzó 2020 y empezó a hacerme propuestas concretas de mejora del proceso innovador a la vez que me contaba que era el LEINN. Al cabo de una semana, él y un compañero estaban en Barcelona y, como no podía ser de otra manera, después de firmar el correspondiente contrato, realizaron un espléndido trabajo de apoyo en el proceso de reflexión y cambio aplicado a la Formación Profesional de Jesuïtes Educació. ¿Quieren una mejor manera de formarse y prepararse para emprender y liderar la innovación?

Finalmente, este pasado mes de noviembre pude viajar a Oñati, a la facultad de Empresariales  y, de la mano de su decano Lander Beloki y del  coordinador del LEINN, Aitor Lizarza, profundizar en sus propuestas y metodología para estudiar emprendimiento trabajando en equipo. Además pude hablar con alumnos y profesores y ver sus salas de trabajo y reunión. Verdaderamente impresionante.

Liderazgo, Emprendimiento e Innovación (LEINN) es el único grado universitario oficial e internacional sobre emprendimiento que existe en España y el único que ha implantado una de las metodologías educativas más innovadoras procedente de Finlandia. Ésta se basa en tres pilares básicos: aprender haciendo, estudiar emprendimiento trabajando en equipo y viajes de aprendizaje internacionales.

El Rocket Model, una metodología específica del LEINN, incluye Individual Learning, Company Learning, Team Learning y Leadership para conseguir aprender a aprender, liderazgo y estrategia, gestión del conocimiento y creatividad. El 30 % del tiempo del alumno es trabajo individual y el 70 % trabajo en equipo.

Los alumnos se encuadran desde el primer día del grado en un LAB de 36 miembros que posteriormente se organiza en dos equipos de 18 que, a lo largo de los cuatro años del grado, serán el “equipo empresa”. Este equipo realiza los proyectos “reales y “vendibles” en grupos de 2 a 4 personas, y dispone de un profesor team coach que les apoya y acompaña durante todo el grado. Además del profesor coach de equipo, los alumnos cuentan con profesores expertos en las distintas asignaturas core, profesores mentores de incubación de proyectos y expertos de diversas áreas… todo ello a medida que los alumnos lo van requiriendo y necesitando.

Plan de lectura y portafolio digital del alumno, learning diary, sesiones semanales del equipo para revisar y comentar objetivos (entre ellos objetivos reales de venta), autoevaluación, coevaluación, evaluación del team coach, evaluación del cliente de la venta (yo la hice) y evaluación de cada una de las asignaturas core.

Como se puede ver, ésta es una carrera universitaria, 100 % práctica y real. Los estudiantes no son alumnos sino emprendedores y, desde el primer curso crean una empresa real, diseñan y desarrollan productos y servicios reales, trabajan con clientes y deben facturar y obtener beneficios para superar el curso, entre otros objetivos.

Además, el plan de estudios del grado incluye seis viajes internacionales a lo largo del grado a ocho países distintos del mundo: China (Shanghái), India (Pune), Finlandia, USA (San Francisco), Holanda (Ámsterdam) y Madrid.

Actualmente el grado LEINN se puede cursar en Irun, Oñati, Bilbao (en la sede de la factoría de innovación de la ciudad – BBF), Madrid, Barcelona, Valencia, Ámsterdam, Querétaro (México) y Shanghái. Son nueve LABs y más de 700 alumnos distribuidos por todas estas ciudades y países, de los cuales ya se han graduado más de un centenar.

Impresiona la apuesta por crear un nuevo grado, muy propio de la sociedad del conocimiento, y por llevarlo a la práctica de una forma tan innovadora, tanto en su formato como en su metodología, y con una gran dosis de internacionalización. Sin duda, una manera audaz y exitosa de transformar la universidad y mostrar el camino del futuro.

Factoría de Innovación de Bilbao: aprendizaje, innovación y emprendimiento

La Bilbao Berrikuntza Faktoria (BBF)  es un proyecto de colaboración público-privada pionero en el campo del aprendizaje, la innovación y el emprendimiento, ubicado en Bilbao e impulsado y gestionado por la Mondragón Unibertsitatea  en colaboración con el Ayuntamiento de Bilbao. Además, la consultora The Init, especializada en proyectos de innovación, colabora con la universidad en el desarrollo, impulso y gestión del proyecto.

Bilbao Berrikuntza Faktoria aglutina en un mismo espacio y de forma integral, una comunidad de personas impulsoras de innovadoras iniciativas de formación universitaria y empresarial con el fin de generar las condiciones para que el aprendizaje, la creatividad y la colaboración entre ellas se produzcan de una forma natural, y así impulsar el desarrollo de nuevos proyectos empresariales.

El modelo BBF integra tres capas diferenciadas e interconectadas:

  • Aprendizaje: de la mano de la universidad se ofrece:
    • un grado (LEINN Liderazgo Emprendedor e innovación, primer y único grado en España para estudiar emprendimiento trabajando en equipo) y
    • cuatro másters:
      • MINN (Máster Internacional en Intraemprendizaje e innovación colaborativa)
      • Máster Coaching de personas y equipos
      • Máster universitario en marketing digital
      • MIO (Máster Universitario en Internacionalización de las Organizaciones)
    • Cursos para expertos y aprendizaje abierto
  • Emprendimiento: con la coordinación de The Init y a través de la incubación, la consultoría y el desarrollo de proyectos, se constituye en un verdadero centro para emprender que cuenta con incubación y aceleración, coworking, alojamiento de iniciativas, mentoring e hibridación (proyectos start-up).
  • Innovación: con sede de empresas con productos y servicios innovadores y un importante potencial de crecimiento (empresas gacela).

En los más de dos mil metros cuadrados de la factoría se integran también un laboratorio audiovisual, un espacio
específico de prototipado y una cafetería, una sala de actos y diversas salas de trabajo y espacios de
coworking y sedes de empresas. Actualmente la factoría cuenta con 11 empresas consolidadas, 150 estudiantes constituidos en equipos emprendedores, 30 proyectos y start-ups y 50 emprendedores coworkers. En total, más de 300 personas se interrelacionan cotidianamente en este original ecosistema de innovación que a lo largo del año organiza también más de 300 eventos de divulgación e interrelación por los que pasan más de 6.000 personas.

Cuando visitas la factoría de la mano de su responsable, Luis Berasategi, se te contagia el ambiente innovador, emprendedor y creativo, y observas la hibridación existente y todo el futuro potencial que este tipo de ecosistema promueve. La sociedad del conocimiento que vamos construyendo en nuestras ciudades necesita de estos proyectos innovadores  capaces de integrar universidad, emprendimiento, empresa e investigación.

Ojalá que otras universidades y centros de innovación vayan avanzando por este camino y que nuestras ciudades se vayan llenando de este tipo de iniciativas: las nuevas factorías de este siglo.

Basque Culinary Center: transformación, innovació y creatividad

Visitar el Basque Culinary Center (BCC) en Donosti impresiona. Visitas un bello y nuevo edificio ubicado en la falda de un pequeño monte, cerca de un centro tecnológico y en medio de un barrio residencial. El paisaje es muy bonito y todo respira innovación y creatividad.

El proyecto se pensó en el año 2008 en el marco del plan estratégico de la Universidad de Mondragón, y se desarrolló a partir del 2009 mediante la creación de la fundación que lo impulsa y gestiona. Posteriormente se construye el edificio de 15.000 m2 que lo alberga y se va concretando el camino creativo e innovador que hoy lo caracteriza.

Podemos decir que el Basque Culinary Center es un verdadero ecosistema de innovación que contiene en su seno las siguientes entidades:

  • La facultad de Ciencias Gastronómicas (CG), que ofrece para 400 alumnos (entran 100 cada año) un grado en CG, así como 7 másters, doctorado y varios cursos de formación para profesionales y empresas
  • El Centro de Investigación e Innovación en gastronomía, que, como centro tecnológico sectorial, realiza I+D aplicada para las empresas del sector
  • Y el Centro de Eventos y promoción alimentaria, que organiza todo tipo de actividades de difusión y promoción de la gastronomía, la cocina y la alimentación, y que incluye un club para entusiastas de la gastronomía e incluso campamentos gastronómicos…
  • Dos restaurantes distintos que funcionan cada día, excepto cuando se organizan eventos

La misión del Basque Culinary Center es incidir y colaborar en el potencial económico y social de la gastronomía en la sociedad actual y del futuro mediante la formación, la investigación y la difusión. Sus cuatro valores fundamentales son: pasión, innovación, excelencia y compromiso social.

Desde un inicio se ha planteado como centro internacional y ya hoy, los alumnos del grado son extranjeros en un 25 %; este porcentaje llega al 50% en las actividades formativas de postgrado. En su consejo asesor cuenta con los 13 mejores cocineros y cocineras del mundo, entre ellos dos catalanes.

Su metodología se basa en un enfoque holístico de la persona a formar y en aprender haciendo (70 % del tiempo, incluyendo prácticas en empresas del sector), mediante un trabajo interdisciplinar por proyectos y asignaturas que desarrollan conocimientos, habilidades, competencias y valores. El alumno se forma en cultura gastronómica, gestión, cocina y sala y ciencia aplicada a la gastronomía. Se organizan equipos de 14 personas que actúan en los diferentes ámbitos y utilizan en muchos casos el «design thinking» como metodología específica de trabajo. De esta forma, la experimentación, la acción profesional y la reflexión se combinan para conseguir un perfil del egresado muy capaz de trabajar en un sector en transformación y muy polivalente.

Para mí, el BCC es un muy buen ejemplo de innovación formativa universitaria aplicada, que combina muy sabiamente la formación de un nuevo tipo de profesional para un sector emergente económica y socialmente muy importante que se está transformando a gran velocidad. Es, además, una muy buena contribución de la Universidad de Mondragón a la necesaria experimentación para avanzar hacia un nuevo tipo de universidad más acorde con el siglo en que vivimos.

¿Sabrán las demás universidades españolas encontrar caminos innovadores para transformarse tan profundamente?