Innovación educativa e inclusión social

Más allá de las dificultades organizativas, legales y económicas, con un buen liderazgo directivo, un equipo docente cohesionado y un profundo cambio metodológico, centrados en las necesidades del alumno para que aprenda y adquiera habilidades, competencias y valores, se puede transformar la educación.

Vivo en L’Hospitalet de Llobregat desde hace años, y es una ciudad a la que amo. La escuela pública Joaquim Ruyra del barrio de la Florida es una muestra de buen trabajo educativo en un entorno muy complejo. Y es un orgullo poder acompañarla con un artículo en este acertado reportaje de EL PERIÓDICO del miércoles 23 de noviembre del 2016, que pone en valor el buen trabajo de los profesionales de la educación, más allá de determinismos sociales.

Innovación educativa en el XIV Congreso Adide

He participado en el XIV Congreso de la Asociación Española de Inspectores de Enseñanza (ADIDE) en Valladolid, del 19 al 21 de octubre, bajo el lema:

INNOVAR EN EDUCACIÓN

Nunca había tenido la oportunidad de compartir varios días con más de 300 inspectores de enseñanza de todas las comunidades autónomas de España. De entrada, cuando solicitaron nuestra intervención para presentar la experiencia del Horitzó 2020 (presentación que he hecho conjuntamente con mi compañero y amigo Pepe Menéndez, director adjunto de JE), me llamó la atención que el tema principal a debatir fuera la innovación educativa.

Ya en el lugar, he comprobado la gran profesionalidad de la organización del congreso, el alto nivel y calidad expositiva de los ponentes (R. Gerver, J. Bahón y R. Santiago), la fuerte repercusión en las redes sociales (más de 35.600 tuits), y la extensa participación e implicación de los inspectores e inspectoras en las mesas redondas y grupos de debate.

logo_congresoY que el tema central del debate fuera la innovación educativa, y por consecuencia el necesario cambio del proceso de enseñanza y aprendizaje de nuestras escuelas como objetivo final de esta innovación, muestra hasta qué punto estamos alcanzando un consenso en el sector educativo respecto a la imperiosa necesidad de la transformación y el cambio, y cómo está extendiéndose por todas partes una cierta primavera pedagógica… Ello es un gran avance.

Como es lógico, donde no tenemos consenso aún es en el enfoque y en la profundidad de este cambio educativo, y donde se va más perdido, es en la manera de como iniciar y realizar este cambio en la escuela para llegar a buen puerto. Pero para esto están este tipo de congresos y jornadas: para debatir y profundizar, y escuchar las reflexiones y propuestas de ponentes, panelistas y participantes. Y he de decir, en este sentido, que he aprendido mucho en este intercambio.

Y en este contexto, fue muy grato poder presentar y dar a conocer la experiencia real y efectiva de transformación educativa que representa el Horizonte 2020,  que ya lleva más de dos años de recorrido (y cuatro más que a veces no se ven de diagnóstico y preparación del terreno), y que con  su presentación abierta y transparente, ofreciendo las luces y sombras de lo vivido, ha podido aportar nuevos elementos que espero hayan servido para clarificar y avanzar.

Y acabo exponiendo mi convencimiento que el cambio en la educación es necesario y se va extendiendo, y que para su realización y consolidación, necesitamos a todos los actores de la comunidad educativa, y especialmente a las inspectoras e inspectores de educación de todas las comunidades autónomas. Vuestro papel puede ser fundamental. Seguro que el congreso habrá servido para clarificar ideas y avanzar en este camino.

Muchas gracias por haberme invitado. Ha sido una muy agradable y reconfortante experiencia. Espero poder volver a compartir tiempo y reflexión con vosotros.

¿Podremos entre todos ir afianzando esta primavera pedagógica incipiente que se nos va colando por todas partes?

Innovación educativa en Perú e experiencia de servicio

La propuesta educativa de innovación educativa en Perú, de Innova Schools, de la que ya he hablado en el post anterior, incorpora el early childhood education program creado por la Universidad de Berkeley (California – USA) en la etapa infantil, y un modelo propio que combina “blended learning y flipped classroom” en las etapas primaria y secundaria. En estas dos etapas, los alumnos trabajan el 75% de su tiempo en lo que llaman “group learning” como elemento de construcción colectiva de aprendizajes con dinámicas colaborativas de trabajo en grupo, y el 25% de tiempo restante en “solo learning” con aprendizaje individual y autónomo a través de recursos digitales. Han realizado también una interesante priorización del currículum oficial e introducido la formación competencial. El estudiante es lo más importante y el modelo se orienta a garantizar su aprendizaje.

Para facilitar todo ello han desarrollado el Teacher Resource Center (TRC), un gran repositorio de recursos educativos para los maestros y profesores que incorpora más de 26.000 unidades de aprendizaje y un sistema participativo y colaborativo de mejora constante de estas unidades por parte de los propios docentes.

A nivel de infraestructura, el diseño de los edificios, las aulas y el mobiliario está pensado para vehicular el modelo educativo, en una imagen alegre y moderna que incorpora nuevos elementos en el panorama de las escuelas del país.

Su apuesta de innovación educativa en Perú pasa por la atracción de talento educativo y su capacitación permanente del profesorado también impresiona. El proceso de selección de los nuevos docentes incorpora exámenes, test y un “assessment center” que simula situaciones reales de aula, y la apuesta por la formación continua de los docentes incluye 120 horas de formación anual para cada uno de ellos, en un programa de desarrollo del profesorado estructurado en cuatro áreas: refuerzo de contenidos curriculares, creación de ambientes de aprendizaje, mejora metodológica y desarrollo como persona.

Cuentan con un programa específico de liderazgo pedagógico para los más de 150 directivos que tienen en la actualidad, basado en el que utilizan en el Sistema Educativo de Ontario (Canadá), así como con un sistema interno de “coaching” para los nuevos profesores, realizado por los profesores que tienen más experiencia, para acelerar su incorporación y formación inicial.

Un sistema de calidad educativa completa el modelo de innovación educativa en Perú. El equipo de calidad educativa ha generado una metodología propia, basada en estándares internaciones y validado por expertos externos, que mediante test censales y muestrales realizados cada curso, monitoriza y garantiza los aprendizajes de los alumnos. Están acreditados por AdvancED Accreditation.

Con todo ello, han logrado ya superar en los últimos años, en las pruebas externas que realiza la administración educativa, los resultados estandarizados de las asignaturas “core” del currículum, no solamente a la escuela pública, si no a las mismísimas escuelas privadas de élite del país. Un resultado impresionante en tan poco tiempo.

Está claro que con el poco tiempo de desarrollo de la iniciativa y el crecimiento acelerado del proyecto, muchos aspectos y elementos del modelo pedagógico deben afinarse y profundizarse, pero también me parece evidente que el esfuerzo ingente que Innova Schools está realizando para que alguna cosa cambie en el panorama educativo del Perú está ya teniendo impacto, por supuesto en los propios alumnos y familias que asisten a sus centros, pero también en el sector educativo del país.

Felicidades al equipo que lo lidera y realiza. Una impresionante y original iniciativa para mejorar y transformar la educación, que combina audacia, innovación y calidad en un modelo y camino muy desconocidos. Valdrá la pena seguir en contacto con ellos en los próximos años.

¿ Podría aplicarse este modelo para mejorar la educación de otros países?

Innova Schools, el futuro de la educación de Perú

Perú es normalmente un país muy desconocido para nosotros… o al menos lo era para mí. Por eso el caso de Innova Schools me ha llevado a descubrir un poco más el background de la educación de este país. En los últimos 10 años está realizando un importante despegue económico con un crecimiento sostenido del PIB y una importante reducción de la pobreza y aumento de su clase media. Por lo que respecta al sector educativo tiene una distribución del 72% de escuela pública y 28% de escuela privada (en datos globales), aunque si tomamos el caso de su capital, Lima, que llega a concentrar casi 10 millones de habitantes de los más de 30 que tiene el país, esta proporción, dependiendo de las zonas, puede llegar al 50%. No existe la escuela “concertada”, y sí en cambio una gran cantidad de escuelas privadas pequeñas y de poca calidad, coexistiendo con unas pocas escuelas privadas de élite. En general Perú obtiene muy pobres resultados cuando se realiza la comparativa de las pruebas Pisa del mundo; en esta línea, tanto la escuela pública como la privada tienen bajos resultados (incluida la escuela privada de élite que es muy minoritaria) en las asignaturas “core” del currículum…

Frente a este panorama, Innova Schools es una empresa que se ha propuesto establecer una red de colegios que busca construir el futuro liderazgo del Perú brindando una educación de calidad e innovadora, de acuerdo con los estándares internacionales, para educar nuevas generaciones inspiradas, éticas y con valores, mediante una propuesta que incluye profesores altamente capacitados, una metodología avanzada, una tecnología integrada y una infraestructura diseñada para mejorar efectivamente el aprendizaje.

Y realmente lo están realizando: en cinco años, el proyecto de Innova Schools ha levantado 35 escuelas en diversas partes del país, y ya cuentan con cerca de 25.000 alumnos atendidos por más de 1.350 educadores. Y su plan es llegar a 100 escuelas y 100.000 alumnos antes del 2025 a un ritmo sostenido de creación de entre 6 y 8 escuelas cada año, con una inversión total estimada de más de 500 millones de dólares movilizada de forma privada (aportación de capital y bonos de deuda particular). Las escuelas integran las etapas de infantil, primaria y secundaria, escolarizando, de acuerdo con las normas del país, de los tres a los 17 años.

Su público objetivo es la nueva clase media emergente (niveles B2 y C1 y C2 en su terminología) que busca avanzar y superarse, y su propuesta se basa en una creativa combinación de apuesta por la innovación y creatividad educativa; todo ello soportado por bajos costes basados en una importante economía de escala de escuelas en red de nueva creación. Así, las familias cubren todo el coste de la educación mediante la aportación de 11 cuotas que se sitúan entre 300 y 400 “soles” (moneda Peruana, el equivalente en dólares sería entre 100 y 120$), lo que equivale a destinar aproximadamente un 15% del salario de la familia de clase media a la educación. Una fundación impulsada por ellos mismos cubre entre el 50% y el 75% de las cuotas de las familias que por razones económicas no pueden cubrir todo el coste de la educación.

El modelo económico es atrevido, pues debido a la apuesta por el binomio innovación-calidad versus bajo coste/economía de escala, no consigue el “break event point” hasta alcanzar las 70 escuelas, no distribuyendo beneficios a los accionistas, según el plan de negocio previsto, hasta pasado el año 2021. En este sentido el modelo debe ser de calidad, escalable y accesible.

Del equipo de profesionales que integra el proyecto impresionan el propósito (es decir, la conciencia de trabajar para la mejora de la educación del país), la creatividad (en el sentido de estar creando e implementando constantemente nuevas soluciones, ideas y modelos), la capacidad de trabajar conectados y en red con otras iniciativas educativas innovadoras de Estados Unidos y Europa aprendiendo constantemente, y la gran profesionalidad de los equipos que son capaces de integrar muy distintos conocimientos en un solo objetivo.

¿Cuantos objetivos aparentemente imposibles podríamos abordar con un propósito semenjante?

Viajo a Perú, a conocer la experiencia de las Innova Schools

La semana del 10 al 15 de octubre viajo, con un equipo de Jesuïtes Educació,  a Lima (Perú) para conocer de primera mano la experiencia de las cerca de 25 escuelas de Innova Schools

Me apetece mucho conocer nuevas realidades innovadoras y nuevas experiencias de cambio educativo en nuevos entornos desconocidos para mí. Siempre podemos aprender de los demás y de su tareas y proyectos, pero después de los casi ocho años al frente del Horitzó 2020 y en línea con la nueva etapa personal y profesional de reflexión que he abierto, este viaje puede ser más interesante que nunca.

Tenemos muchas realidades y experiencias fuera de nuestro país de las que podemos aprender mucho. Podemos aprender de sus ideas e inspiraciones, de sus aciertos, y por qué no, también de sus errores. Y podemos contrastar con esta realidad y realización todas nuestras ideas, aciertos y errores. Y así avanzamos más, mejor y juntos. No podemos quedarnos encerrados en nuestra realidad y nuestro país.

De hecho, lo que he podido constatar en todos los viajes y visitas hechas fuera y recibidas en Barcelona, es que en todos los países del mundo, los gobiernos, las escuelas y la sociedad civil, están muy preocupados por la educación, por sus resultados (a veces en términos de resultados académicos, pero cada vez más a menudo en términos de resultados de educación integral de la persona) y sobre todo por su innovación y evolución futura.

Ya os contaré en una próxima entrada como ha ido la visita y que he visto, sentido y pensado.

Nueva etapa personal y profesional

Han sido casi ocho años de trabajo muy intenso y apasionante, liderando una transformación profunda del proceso de enseñar y aprender de las ocho escuelas jesuitas de Cataluña. Una red con cerca de 1.400 educadores y más de 13.000 alumnos que se ha situado en la frontera de la innovación educativa de nuestro país, mostrando y demostrando que transformar y re imaginar la educación es posible.

Ha sido una gran etapa personal y profesional, con mucho aprendizaje y crecimiento personal, donde he compartido pasión, convicción y camino con cientos de compañeros, directivos y educadores, que han creído en la propuesta de cambio y que han puesto su proyecto vital al servicio de la transformación educativa. De todos ellos y ellas he aprendido mucho y les estoy profundamente agradecido. Como estoy profundamente agradecido a la institución, la Fundación Jesuitas Educación de la Compañía de Jesús, que me vino a buscar y me hizo el encargo de volver a poner las escuelas de los jesuitas en el liderazgo del cambio educativo, tal y como fue en sus orígenes.

Y hoy, en nuestro país y en todo el mundo, gracias al diseño y realización del proyecto Horitzó 2020  que he tenido el honor de inspirar, liderar y dirigir, miles de directivos y educadores de muchos diferentes tipos de escuelas de muchos países, han encontrado inspiración y fuerza para atreverse a avanzar en el cambio educativo. Ojalá que no se detengan ni se asusten ante las dificultades del camino. Pero, en todo caso, en esta nueva etapa, mediante las redes sociales y este bloque, continúo están a su disposición y servicio como he intentado estar siempre.

Seguiré colaborando con Jesuitas Educación, hasta finales del mes de febrero del 2017, en la difusión internacional del Horitzó 2020 y dirigiendo la evaluación de la experiencia piloto de la NEI. Ambas tareas me siguen ayudando a descubrir fronteras y aprender permanentemente y son también un importante compromiso.

Y ahora, en esta nueva fase que abro, como experto en la transformación de la educación y en la gestión del cambio educativo, me propongo abrir en los próximos meses un periodo de reflexión sobre el futuro… ¿qué visión debemos tener sobre el cambio educativo una vez hemos sido capaces de llegar hasta aquí? ¿Qué nuevas iniciativas necesitamos emprender para colaborar a que esta primavera pedagógica que estamos viviendo, en nuestro país y más allá, se consolide y avance?